La Ciudad Perdida de Akakor

Plano de AkakorAlgunas historias que una vez rodaron por ahí resultan fascinantes, aun siendo falsas… aunque se supone que las contaron como verdaderas. La historia de la Ciudad Perdida de Akakor es un ejemplo bueno.

Todo comenzó en uno de aquellos libros de “realismo fantástico” (como lo llamaba Jacques Bergier)  de los ’70: Las Crónicas de Akakor, de Karl Brugger. Este estudioso alemán (añádase el adjetivo “supuesto” a todo lo que se diga a partir de ahora), periodista de la A.R.D., relata sus investigaciones en la Amazonia y el hallazgo de una ciudad perdida, de increíble antiguedad y avanzada ciencia, protegida por la tribu de los Ugha-Mongulala -unos fieros indios con cuyo líder, Tatunca Nara, llegó a hacer amistad Brugger.

South America 1972

La historia empieza en una taberna de Manaos, donde un amigo le presenta a este indio aparentemente interesante que se autodenomina “Príncipe de Akakor“. Con el tiempo, se van revelando datos que el alemán transcribe cuidadosamente (hasta aquí se parece mucho al encuentro descrito entre Don Juan y Castaneda). ¿Y cuál es la historia?

Indiana? Qué tiene que ver?Según Tatunca, hace quince mil años el pueblo de los Ugha-Mongulala contactó con los “Grandes Maestros” que les dieron los beneficios de la civilización. Fundaron varias ciudades de piedra, actualmente casi todas destruidas, aunque también hay un número de ciudades subterráneas. Akakor siguió habitada por los Ugha_Mongulala mucho tiempo después de que los Dioses se hubieran ido, manteniendo parte de su tecnología extraña.

Nazis!

En 1938, altos dignatarios del Reich alemán, en su desaforada búsqueda de reliquias de poder, contactaron con Akakor y llegaron a un acuerdo: varias unidades de guerra alemanas partieron en submarinos de Marsella con destino a Brasil, y la selva amazónica empezó a albergar bases secretas nazis con el fin de conquistar Brasil, Sudamérica y el mundo, mwahahaha! La Abwehr -servicio de inteligencia alemán- plantó allí una de sus sedes sudamericanas, fundando la organización Die Kette cuyo fin (el nefasto Plan-Z) era continuar la guerra secreta en el caso de que Alemania cayera.

Claro que luego los alemanes perdieron la guerra, y lo que fue base operativa se convirtió en refugio clandestino. Poco más sabemos de ellos: tal vez los devoró la selva, o tal vez siguen allí esperando.

Más misterios

Hay mucho más: unas momias vivientes misteriosas conservadas en líquido transparente, el parentesco de Tatunca (era medio alemán!) relaciones con otros ciclos de leyendas como Mu o la Atlántida… todo esto quedó anotado en la Crónica de Akakor, escrita por los Ugha-Mongulala en quechua: la lengua de los dioses, un lenguaje dotado de más de mil caracteres. (Por cierto, el auténtico quechua, el idioma del Imperio inca, jamás tuvo versión escrita; según Tatunca se les olvidó). Pero el caso es que ni Bruegger ni nadie ha podido ver la fabulosa ciudad, lo que resta algo de credibilidad al asunto.

pero…

Las leyendas siempre nacen con alguna muerte. En este caso, Bruegger apareció muerto de un tiro de fusil en un apartamento de Manaos, en 1981, cuando ya su caso era conocido.
En 1977, otro explorador americano intentó llegar hasta Akakor: desapareció sin dejar rastro más allá de las fuentes del río Yaco.
En 1980, John Reeds. En unas cosas suyas encontradas (no hay cuerpo) hay unas cartas diciendo que está a dos días de Akahim, otra de las ciudades perdidas.
En 1983 un suizo, Herbert Wanner. Encontrado muerto en la selva, tiempo después.
1986: Christine Heuser, investigadora alemana. Nada más se sabe de ella.
Hay por lo menos cinco o seis muertes constatadas de exploradores implicados en el tema de los Ugha-Mongulala, incluyendo un proceso contra el propio Tatunca Nara por sospechas de asesinato (que resultaron infundadas). Me gustaría detallar algo de esta información, pero las dos o tres páginas que contenían información han desaparecido en estas últimas semanas (por ejemplo revistainvestigacion.com) La Amazonia es un territorio hostil con el hombre blanco, por no hablar de los demás colores que también lo pasan fatal. Tal vez algún día se descubra algo… la cosa es que la historia es interesante.

La Crónica de Akakor, el libro en formato pdf

Supuesta geolocalización en Google Maps (¿quién necesita mapas del tesoro?)

Esto no tiene relación, pero responde a la pregunta ¿existen exploradores como los de las películas? Aunque mirando con cuidado veréis que sí tiene algo que ver.