ConestogaEl 25 de marzo de 1921, el USS Conestoga -un dragaminas de la flota americana recalificado como remolcador después de la guerra mundial- partió de Mare Island (California, USA) en dirección a su nuevo destino en Tutuila, en la Samoa americana. Nunca más se supo de él.

El barco había estado sirviendo en Norfolk Harbor, Virginia (EEUU) pero se le asignó un “ascenso” a nave-estación oceánica, para lo que tuvo que ser remodelado. En Mare Island se hicieron los últimos ajustes, con lo cual el navío estaba en perfectas condiciones de navegación. Con una tripulación de 56 hombres a bordo, remolcando una carga de carbón y 52 metros de eslora, la desaparición no era para tomarla a la ligera. Recordemos que en 1921 estaba muy cerca la paranoia de los u-boot alemanes y su mala costumbre de hundir barcos. El Cyclops, un barco de aprovisionamiento de la Marina, había desaparecido de la misma forma extraña en 1918, y la Marina americana estaba muy presionada por estos fracasos y por el advenimiento de cierta competencia por parte del Servicio Aéreo, que a su tiempo se convertiría en la Fuerza Aérea.

Hidroavión de búsquedaLa desaparición en sí no se descubrió hasta un mes más tarde, cuando el barco -que tenía que llegar a Pearl Harbor para su incorporación- no dio señales de vida. La precipitada búsqueda por mar y aire alrededor del Pacífico hawaiano y la costa de México implicó sesenta barcos y docenas de aviones cubriendo más de 750.000 km2, y fue uno de los mayores esfuerzos de rastreo hasta la época; pero no hubo resultados. Extrañamente, ni la desaparición de la nave ni la búsqueda posterior aparecen destacados en los anales de la Marina o la Fuerza Aérea; posiblemente el bochornoso evento no deseaba ser recordado. Los registros de navegación del barco estaban bastante liados: fechas, carga, destino, no coincidían.

Semanas más tarde, se encontró un bote salvavidas en mal estado con la letra “C” flotando cerca de la costa mexicana. Tenía mal aspecto, como si se hubiera arrancado de sus anclajes más que si lo hubieran arriado. No quedó claro si había pertenecido al Conestoga, aunque en junio de ese año el mercante SS Floridian informó haber avistado un casco de similares características a las del remolcador en un trayecto desde el canal de Panamá a San Francisco. Esas fueron todas las pistas, y como hemos comentado antes, la Marina parecía decidida a dar carpetazo discretamente al asunto.

El pecio del ConestogaHace siete años, la oficina de vigilancia costera de la NOAA descubrió unos restos sin identificar a 57 metros de profundidad cerca de Farallon Islands, en San Francisco. En 2014 se pudo identificar el navío; ahora parece claro que el Conestoga nunca llegó a salir al Pacífico. Una tormenta con vientos de hasta 60 km/h puso en dificultades al barco, que tal vez tuviera una vía de agua (y no está claro si aún remolcaba la barcaza de carbón, lo que hubiera sido un lastre adicional). Intentaron bordear la isla, pero no pudo ser.

Los marineros hablaban de su nuevo destino como un “paraíso en las Islas del Sur“. Lamentablemente, Pago Pago -en la base de Samoa- tiene un índice de precipitaciones exagerado y es bastante deprimente, como describe Somerset Maugham en su relato Rain. Es irónico que el relato se publicara en abril del ’21, justo cuando el navío había desaparecido; los marineros tal vez encontraran el paraíso, pero no en Samoa. Actualmente el pecio descansa bajo la protección de las leyes militares, que impiden perturbar los restos de vehículos hundidos en aguas americanas.

Ficha del USS Conestoga (AT 54) en los santuarios marinos del NOAA 

http://listverse.com/2015/02/16/10-ships-that-simply-vanished-without-a-trace/

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