mural tumba NefertitiLa tumba KV-62, descubierta en 1922 por el equipo británico de Lord Carnarvon y Howard Carter, es famosa por ser un enterramiento casi inviolado y por lo tanto lleno de interesantes muestras de la cultura egipcia de la XVIIIª dinastía, de la cual el faraón a la que pertenece, Neb-jeperu-Ra Tut-anj-Amón fue casi el último representante. Todo el final de la dinastía y el período Amarna fue un tremendo culebrón, con el faraón hereje Akhenatón y su monoteísmo, las desavenencias internas, la reina (extranjera) Nefertiti y los extraños parentescos endogámicos entre la familia real. Hasta hace poco no se sabía quién era el padre, madre o abuelo de quién, e incluso se especulaba sobre la sexualidad de algunos. Es una historia larga y enrevesada que da para otros artículos.

Actualmente las técnicas de análisis de ADN han podido identificar a gran parte de la familia, es decir, asociarlos a las distintas momias halladas; porque muchas de estas tumbas fueron abiertas y cambiadas de sitio para protegerlas de los saqueadores. Había desplazamientos de momias de una sala a otra, y algunas se colocaban apresuradamente donde podían. De hecho la tumba de Tut se mantuvo así de intacta porque fue cubierta de cascotes y olvidada. La momia de Tutankhamon está bien identificada ya que estaba intacta en su sarcófago, pero su padre Akhenaton estuvo mucho tiempo perdido. Y del cuerpo de Nefertiti, su madre adoptiva y tal vez suegra, nada se sabe. La reina desapareció del registro escrito hacia 1336 a.C., y no está claro si se convirtió en el faraón Semenjkare para poder mantener el trono, si cayó en desgracia o qué pasó. En 2003 Joann Fletcher, especialista en el análisis capilar de la University of York en el Reino Unido, anunció que se había identificado la momia de Nefertiti como una hallada cien años antes en la tumba KV-35, pero el tiempo y los análisis no llegaron a confirmar su hipótesis.

12 monos TutankhamónAhora Nicholas Reeves, un egiptólogo británico, ha expuesto otra teoría espectacular: la tumba de Nefertiti estaría oculta en una cámara secreta detrás de un panel pintado en la de Tutankhamon. Analizando grietas estructurales en las paredes, en su opinión habría dos cámaras selladas detrás de los murales que cubren la cámara de enterramiento; una, decorada con doce monos -que representan las horas de la noche que pasa el faraón en el inframundo antes de renacer como Osiris- albergaría un almacén complementario. En la otra pared, con representaciones del ritual de la apertura de boca, estaría la puerta que conduce a la cámara de enterramiento de la reina desaparecida. Porque KV-62 sería realmente la tumba de Nefertiti, que años más tarde se reciclaría para dar cobijo al joven faraón que murió inesperadamente a los 19 años.

Reeves reinterpreta las pinturas: el cadáver blanco que se ve en el mural no sería Tutankhamon sino la propia Nefertiti (ya se sabe que, al ser el reinado cosa de hombres, se representaba a las mujeres con atributos masculinos para no alterar el status quo). Tut sería el personaje con el gancho a la derecha; para decir esto, Reeves se basa en características faciales de ambos monarcas comparadas con otras representaciones suyas, como son los pliegues de la comisura de la boca de la reina o la incipiente papada de Tutankhamon.

Una teoría interesante que no debería resultar  especialmente difícil de verificar mediante un análisis no invasivo de la cámara funeraria. Esperemos que haya novedades pronto y KV-62 vuelva a ser el notición como hace casi cien años.

The Burial of Nefertiti? en Academia
Visto en SINC.

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