Elefante_de_Carmona

La Necrópolis de Carmona (Sevilla) -descubierta en 1868 al hacer unas obras de carretera- forma parte de un yacimiento arqueológico datable entre el siglo I a.C. / II d.C; entre sus elementos destacables aparece la llamada Tumba del Elefante, un edificio que, por su extensión, debió haber sido además un templo. Se le llama del Elefante por una estatua de piedra que se halló en una de las cámaras.

TumbaElefanteHasta ahora, se pensaba que estaba dedicada al culto de Cibeles y Atis, dioses frigios*: Cibeles es la diosa madre, asociada a ritos de la fertilidad y la tierra, y Atis está directamente relacionado a ella y es objeto de un culto terrible en el que la emasculación tiene un papel predominante*. Las instalaciones de la tumba/templo parecen apropiadas a los ritos que además, siguen un ciclo regido por las fechas de las cosechas y los eventos estacionales.

MithraPero ahora, precisamente un análisis de las efemérides celestes en relación con la disposición de las entradas hace pensar que la Tumba sea en realidad un mitreo, es decir, un templo dedicado al dios Mitra. Arqueólogos de la Universidad de Pablo de Olavide (Sevilla) han analizado minuciosamente la estructura y destacan que una ventana parece dispuesta para recoger la luz del sol en los equinoccios y solsticios. En el momento en que el sol penetra por la ventana en el equinoccio de primavera, al este se levanta Tauro y al oeste se oculta Escorpio. En el equinoccio de otoño ocurre lo contrario.Tauro y Escorpio tenían especial importancia para los mitraicos: la escena principal de este culto es el dios Mitra matando un toro, y en la mayoría de las representaciones hay también un escorpión que pica con su aguijón los testículos del animal (ouch!).

La hipótesis que se baraja es que haya empezado siendo un templo, luego se añadió una cámara funeraria y más adelante se usó para enterramientos; en los alrededores de la Tumba hay varios ustrinum, pozos donde se quemaban los cadáveres según las costumbres funerarias romanas.

Visto en SINC.

* de Frigia, actual Turquía.

*Según la mitología, era hijo de Adgistos que, por intervención de Dionisios se mutiló su órgano viril. Al caer al suelo, se convirtió en una planta (un almendro o un granado). Sus frutos sirvieron de alimento a una ninfa, Nana, que aún siendo virgen quedó encinta. El dios fluvial Sangrario, padre de Nana, furioso por este embaraza indeseado, dio orden de abandonar a su nieto en los cañaverales del río Gallo para que se lo comieran las alimañas. Pero este niño, Attis, protegido por Cibeles y amantado por una cabra, creció hasta convertirse en un fuerte y hermoso pastor. A cambio de la protección de Cibeles, promete serle fiel y casto. Por incumplir, lógicamente, esta promesa, fue castigado: enloqueció y en su delirio se dirigió a las orillas del mismo río Gallo; a la sombra e un pino, tomó una piedra y decidió emascularse con un gran golpe. De la sangre derramada surgían flores violetas. Exangüe, cae a tierra y allí mismo es sepultado. Su cuerpo se mantuvo incorrupto, incluso le seguía creciendo el cabello. Hasta que Cibeles, admirada del supremo sacrificio de Attis, decide devolverlo a la vida y divinizarlo. En honor a esto, los sacerdotes de Atis (gallus) deben castrarse ritualmente al tomar los votos.

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