Una pequeña divagación mía pintada a lápiz del tirón. No hay retoque, ni goma ni reencuadre: tal cual estaba en el folio reciclado. (Dale a “lee el resto”)

l1

l1 l2 l3
La crisis económica española tuvo una resolución inesperada y repentina, y de forma curiosa los protagonistas fueron los mismos. En un laboratorio de certificaciones técnicas, se descubrieron anomalías en el comportamiento de ratones en presencia de materiales específicos.
l4 l5 l6
Los animales fueron expuestos a inhalación de partículas de varios tipos de polvo de cemento y ladrillo. Los test posteriores indicaban deterioro del material genético transmisible y ralentización de los procesos neuronales; los roedores se volvían abúlicos y gilipollas. No era raro: algo similar ocurrió con la gasolina con aditivos de plomo en USA, que se relacionó con comportamientos violentos*. Las pruebas se extendieron a monos Rhesus con resultados inequívocos: la culpa no era de la tele, las drogas o los videojuegos, sino un envenenamiento lento que aumentaba de generación en generación.
l7 l8 l9
En conclusión, el material de construcción utilizado en España durante las décadas de 1950 a 1980 era manifiestamente tóxico, y la única solución -como el caso del amianto- era demoler las construcciones que lo contuvieran y reemplazarlas por materiales nuevos. El resultado fue una destrucción pasiva del entorno urbano del país entero -similar a lo que ocurriera con Alemania tras los bombardeos aliados pero sin bajas: una guerra lenta. Miles de edificios y casas fueron demolidos para ser inmediatamente reconstruidos (o no, en caso de estar deshabitados). Afortunadamente, la mayoría de estos edificios pertenecían a entidades bancarias y oligarcas financieros, que podían asumir el obligado gasto. Los que no… tuvieron que pedir préstamos y ayudas.
l10 l11 l12
La ayuda de fondos europeos y mundiales fue una especie de Plan Marshall. Pero cuando estos fondos no eran suficientes, el propietario apechugaba con el resto. ¿Cómo? Bueno, casi todos ellos ahora tenían trabajo. Hacían falta albañiles, constructores, delineantes, yesaires, decoradores; comerciales y publicistas para vender; transportistas; industrias derivadas. Esto provocó una inyección de capital circulante y la economía -igual que la Tierra tras la edad de hielo- se descongeló. Pero la población había aprendido la lección; el dinero permaneció rodando en cantidades adecuadas. Ya nadie se gastaba el 120% de sus entradas mensuales en espejismos de nuevo rico.
l13 l14 l15
Los demás países del globo también obtuvieron provecho del ascenso de España: la economía sustentada en la producción real y el trabajo se extendía como las raíces de una planta sana. Aquella prosperidad se expandió y duró años, y aunque otros países también superaron la crisis -Grecia con sus parques temáticos, Portugal con sus productos de alta gama- España mantuvo su puesto como cuarta potencia económica de la CE casi hasta la disolución de ésta a finales de 2086. Todo esto a partir de un estímulo pacífico que había suplido la necesidad de la guerra como elemento renovador. Europa había superado el síndrome de los Lemmings, el suicidio parcial cuando los recursos son escasos.
l16 l17
A los pocos meses de la publicación de las pruebas de laboratorio, un ingeniero se dio cuenta que tanto ratones como monos estaban expuestos a multitud de contaminantes en todos los tests efectuados, pero decidió no hacer ningún comentario. Por una vez los secretos industriales jugaron a favor de la gente… Esto es una fábula, pero sería bonito que fuese verdad -aunque fuese mentira.

*http://www.independent.co.uk/environment/green-living/ban-on-leaded-petrol-has-cut-crime-rates-around-the-world-398151.html

 

Comparte!