Nuke them from orbitEl tema de por qué Marte está muerto siendo tan parecido a la Tierra es algo que lleva más de cien años dando vueltas. La antigua teoría de la pérdida de agua debido a su escasa gravedad -que viene de cuando Schiaparelli descubrió esas líneas en su telescopio y las denominó canali, llevando a otros a pensar en auténticos canales de irrigación creados por una raza moribunda-, la escasa magnetosfera, un calentamiento global desmedido (los terrores culturales siempre son los nuestros). Ahora se añade una nueva teoría: hace millones de años, una raza alienígena realizó bombardeos masivos sobre el planeta rojo aniquilando la civilización marciana y de paso la biosfera del planeta.

En 2011, el doctor John Brandenburg remitió un artículo a la 42ª Conferencia de Ciencia Lunar y Planetaria; este artículo trataba de explicar la abundancia de uranio, potasio y torio en la superficie, así como la presencia de radioisótopos en la atmósfera (explicados normalmente por la irradiación del planeta, desprotegido de atmósfera y magnetosfera). Su propuesta era que –de la misma manera que en la Tierra– la geología marciana habría dado lugar a la aparición de reactores nucleares naturales (RNN): grandes acumulaciones de material radiactivo que llegan a entrar en un estado de fisión controlada, ardiendo durante millones de años.

En el caso de Marte, la ausencia de tectónica de placas -que en la Tierra desplazan las masas de tierra, juntando o separando estas concentraciones de material radiactivo- y probablemente algún meteorito cargado de material podrían haber creado más de un RNN hace cerca de mil millones de años; al enfriarse el núcleo, la efusión de aguas radiactivas geotermales habría desencadenado o mantenido la reacción. Pero llegado el momento estas reacciones atómicas (¿por falta de agua para enfriarla*?) entrarían en masa crítica, explotando y llenando la superficie y atmósfera de Marte con los materiales radiactivos que detectamos hoy. El cráter resultante, del orden de cientos de kilómetros de diámetro, debió formarse hace unos 180 millones de años en la región de Acidalium Mare.

Explosiones atómicas en MartePero ahora, Brandenburg ha aparecido con una nueva hipótesis con la que se juega la reputación como científico: plantea que los eventos de Acidalium Mare corresponden a un bombardeo nuclear artificial provocado por una (o más bien dos) antiguas civilizaciones contendientes. Descarta la teoría original del RNN debido a la ausencia de cráteres, que correspondería más con un bombardeo aéreo sobre la superficie; y asocia las explosiones a los “artefactos observados en Cydonia Mensa y Galaxias Chaos” (se refiere a la Cara de Marte y una especie de reticulaciones simétricas del terreno, largamente consideradas por ciertos círculos como de origen artificial).

No está muy claro si la civilización marciana se autoaniquiló o los bombardeos venían de fuera, de una fuerza hostil que (cito):

“podrían ir desde cosas tan extrañas como la IA (Inteligencia Artificial) con un odio “contra sangre y carne, como en la película Terminator, hasta cosas tristemente familiares para nosotros como un burócrata humanoide sin sentido como el Gobernador Tarkin en Star Wars, deseoso de destruir el planeta Alderann (sic) como ejemplo a otros mundos.”

La respuesta a estas manifestaciones ha sido doble, por un lado la del entorno científico que va del desdén a la confusión (¿pero qué dice este tíiio?) a los entornos conspiranoicos paracientíficos que lo han acogido con los brazos abiertos, y ya están exigiendo al gobierno USA una investigación y alternativas de defensa contra la “Cosa” que aniquila civilizaciones emergentes. Por supuesto que para tomarse en serio esta teoría (y descartar la perfectamente válida del RNN) habría que -primero- calcular el tamaño de las dos bombas de fisión-fusión capaces de cubrir el planeta con rocas radiactivas, y -segundo- confirmar las brumosas evidencias de artefactos en la superficie marciana, que hasta ahora sólo han sido consideradas como estructuras geológicas singulares de origen natural; algo totalmente plausible, si bien es cierto que tampoco se ha enviado ninguna sonda de exploración a estas regiones.

Evidence for a Large, Natural, Paleo-nuclear reactor on Mars. J. E. Brandenburg, en la 42nd Lunar and Planetary Science Conference

Evidence of Massive Thermonuclear Explosions in Mars Past, The Cydonian Hypothesis, and Fermi’s Paradox, en la 2014 Annual Fall Meeting of the American Physical Society

* con “enfriarla” me refiero a la capacidad del agua de absorber neutrones frenando así la reacción en cadena.

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