RufusHemos visto en ocasiones las maravillosas proezas del Heterocephalus glaber o rata-topo desnuda (o ratopín rasurado, pero eso suena demasiado informal): un roedor africano que vive en colonias como las hormigas, es inmune al cáncer, vive diez veces más que un ratón y es tremendamente resiliente.

Sabíamos que, probablemente por su forma de vida (en madrigueras bajo tierra, con poca ventilación) es capaz de aguantar hasta seis veces más tiempo sin oxígeno que otros animales: pero no estaba claro el mecanismo.

Esta semana se ha publicado en Science el trabajo de un equipo de investigadores realizado en la Universidad de Illinois en Chicago (USA) que ha descubierto algo inusual: el condiciones de anoxia, la rata-topo cambia su metabolismo aeróbico -es decir, el sistema de obtener energía respirando oxígeno que usamos todos- a uno anaeróbico, obteniendo energía a través de la glicólisis de la fructosa. Esto es un mecanismo que se había observado en plantas, y jamás en un mamífero.

Los animales privados de oxígeno entraban en shock y bajaban sus constantes vitales hasta un estado de “animación suspendida”. Se liberaban grandes cantidades de fructosa (un tipo de azúcar presente en la fruta y la miel, por ejemplo) en el torrente sanguíneo, que era transportada a las células cerebrales mediante bombas moleculares. Tras haber reoxigenado la atmósfera 18 minutos más tarde, los animalitos se despertaban sin ningún tipo de daño funcional o neurológico…

Esta forma de respiración glicólica tan inusual marca otra diferencia entre una rata-topo y una rata blanca cualquiera, o un humano, que mueren o quedan gravemente afectados a nivel neurológico cuando la privación de oxígeno dura unos pocos minutos. La diferencia debe estar en unos pocos genes, y esa es la dirección a la que apuntan las nuevas investigaciones. Mientras tanto, la rata-topo puede enorgullecerse sabiéndose superior al resto de los mamíferos.

Fructose-driven glycolysis supports anoxia resistance in the naked mole-rat, en Science

visto en SINC.