Imagen generada por la RNA de Google sobre una preexistenteHace algunas semanas se van viendo por la red los resultados de un proceso que se define, más o menos espectacularmente, como “los sueños” o “el arte” de una inteligencia artificial. Son unas imágenes de síntesis inquietantes y repulsivas, cuajadas de ojos y texturas fluidas, sin forma concreta; se diría un cruce entre una obra de Bacon y una de Giger. Pero, ¿qué hay detrás de esto? Dejemos claro que de momento no hay ninguna IA operativa, al menos tal como la imaginamos (Skynet o HAL9000) ni tampoco sueñan o pintan cuadros. Pero sí son capaces de mostrarnos lo que han aprendido.

Redes neuronales artificiales

Un gato, según la red neuronal de GoogleUna red neuronal artificial o RNA es una imitación en código del funcionamiento de una neurona biológica. Las neuronas son células nerviosas especializadas que transmiten impulsos eléctricos de un extremo a otro; la potencia de un cerebro está no sólo en la cantidad de unidades neuronales sino en la complejidad de las interconexiones entre ellas. El cerebro aprende y recuerda creando y reorganizando estas conexiones. En el caso de la RNA -que realmente no es una réplica fiel del cerebro, sino que está basado en su sistema- las neuronas reciben información y la procesan mediante una función de transferencia conectándose entre sí. La complejidad de una RNA, tanto en cuanto a cantidad de neuronas como de conexiones, es en todo caso muy inferior a la de cualquier cerebro; sin embargo, estos sistemas son capaces de aprender, adaptarse e incluso son tolerantes a fallos. De momento, parece ser el único camino capaz de llevarnos a una IA, una Inteligencia Artificial: una mente mecánica indistinguible de la humana que marcaría el inicio de lo que algunos llaman la Singularidad, la creación de una forma inteligente tan superior a la humana que resultaría incomprensible.

A todo esto, Google utiliza en sus proyectos redes neuronales para propósitos más modestos: el reconocimiento de imágenes y lenguaje. Uno de los primeros objetos utilizados fueron gatos. En tres días y tras ver 10 millones de fotos de mininos, la RNA era capaz de reconocer un “gato”. Es decir, cualquier gato.

Imagen generada por la RNA de Google a partir de ruido.Un cerebro primate como el nuestro, adaptado a reconocer rostros y gestos (tanto para comunicarnos con nuestros congéneres como para defendernos ahí fuera, donde cualquier rostro representaba un posible depredador al acecho) ha desarrollado un defecto conocido como pareidolia: vemos patrones faciales donde no los hay, en un enchufe, una tostada, una mancha de humedad. ¿Qué pasa con una RNA que ha recibido el mismo entrenamiento?

En este caso, se alimenta a la RNA adiestrada a reconocer objetos con una imagen de ruido blanco, estática o “nieve” y se le hace buscar patrones; si no los encuentra, puede aplicar filtros para potenciar esta imagen en un bucle que se retroalimenta. A veces sólo identifica contornos y volúmenes, pero en otras configuraciones es capaz de distinguir objetos. Si a cada iteración del bucle el objeto es “potenciado” con los retoques digitales de la RNA, al final se obtienen imágenes bastante surrealistas. Las pagodas, montañas y acueductos que vemos arriba parten de una imagen de ruido, es decir, son enteramente artificiales: las estructuras que vemos son los recuerdos, o más bien, el concepto que la RNA tiene de una “pagoda” y que la lleva a buscarla retocando los cúmulos de píxeles que formaban el ruido original. Si partimos de una foto -por ejemplo el cuadro de un caballero con armadura- obtenemos algo bastante más psicodélico. En el caso de este vídeo de Johan Nordberg que dura algunos minutos, creo que se resume bastante bien el proceso:

El resultado evoca la obra pictórica de algunos enfermos mentales como Louis Wain, pero también las visiones provocadas por drogas psicotrópicas. Para algunos, los psicotrópicos no distorsionan la realidad, sino que bloquean los filtros de proceso selectivo que usa nuestro cerebro para mostrar la información de forma más eficiente (abrir las puertas de la percepción, que diría Huxley). Y teniendo en cuenta que la RNA carece de sentimientos, consciencia o ilusiones de moralidad*… da miedo pensar que tal vez lo que ella ve sea la realidad terrible y sin filtro: un universo caótico lleno de ojos y cabezas de perro, torsos y tentáculos babosos.

Si los cylones veían así a los biológicos, no me extraña que decretaran su extinción a toda costa.

Google computer works out how to spot cats, BBC News, 2012

Inceptionism: Going Deeper into Neural Networks, en Google Research Blog

* …y esta cita es de…?

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