Xianshou songae, un mamífero jurásico parecido a una ardilla (imagen: Zhao Chuang)Es curioso ver cómo algunos conceptos de la ciencia popular se retrotraen a los conocimientos oficiales de hace cincuenta años. Por ejemplo, cuando se habla de aves y mamíferos, la creencia popular es que aparecieron después de la extinción de los dinosaurios en el Cretácico; o que su existencia previa era la de unas criaturas diminutas y retraídas dominadas por los reptiles gigantes. Esta imagen ha cambiado notablemente en cuanto a las aves, y ya vemos pájaros volando en torno a los dinosaurios y no sólo un maltrecho Archaeopteryx escondido en una rama.

Pero la idea de mamíferos más desarrollados que un ratoncito escarbando junto al nido de un Coelophysis o un Iguanodon resulta extraña; y sin embargo sabemos desde hace mucho que hubo abundancia de ellos en el Jurásico (los pantoterios, ahora clasificados en distintos grupos) e incluso en el Triásico (Morganucodon, con aspecto de musaraña) lo cual remonta la estirpe mamífera a 230 millones de años atrás, casi al mismo tiempo que los primeros arcosaurios -origen de dinosaurios, cocodrilos y pterosaurios. No conocemos fósiles transicionales entre los reptiles mamiferoides del Pérmico y estos animales, pero ya aparecerán.

Estos nuevos fósiles procedentes del Jurásico de China nos replantean el desarrollo y modo de vida de los mamíferos que convivieron con los dinosaurios: Xianshou songae, una de las tres especies descritas, era un haramíyido arborícola similar a una ardilla con una larga cola con una morfología bien adaptada a su medio. Estos esqueletos completos y bien conservados nos hablan de unos animales que habían evolucionado rápido y que ya ocupaban varios nichos ecológicos diversificados en los bosques jurásicos hace 160 millones de años.

Three new Jurassic euharamiyidan species reinforce early divergence of mammals, en Nature
Noticia en National Geographic.