Uno de los eventos del Antiguo Testamento más interesantes -por supuesto partiendo de la juguetona base de que realmente ocurrieron- es el contacto de Jehovah con Moisés en el monte Horeb o Sinaí, donde se le aparece en forma de zarza ardiente y le entrega las Tablas de la Ley y las instrucciones para fabricar el Arca de la Alianza. Sigamos el juego con nuestras reglas y a ver dónde vamos a parar.

Lo que vió Moisés

Éxodo 19.16-20  Aconteció que al tercer día,  cuando vino la mañana,  vinieron truenos y relámpagos, y espesa nube sobre el monte,  y sonido de bocina muy fuerte;  y se estremeció todo el pueblo que estaba en el campamento…

Éxodo 24.9-11  Y subieron Moisés y Aarón,  Nadab y Abiú,  y setenta de los ancianos de Israel;  y vieron al Dios de Israel; (…) y comieron y bebieron.

No voy a poner el Éxodo entero! Consultadlo aquí.

Lo que había en el Monte

Un artículo escrito por Benny Shanon, profesor de la Universidad hebrea de Jerusalem, explica cómo ciertos alucinógenos jugaban un papel muy importante en los rituales de los antiguos hebreos en tiempos bíblicos. De hecho, cerca del Sinaí y el Negev crece la Ruda de Siria (Peganum harmala) así como la acacia, de propiedades psicodélicas. Son los llamados enteógenos, que producen “experiencias religiosas” con sonidos, sonidos interpretados como luces, sensaciones espirituales de euforia, voces y demás. Los beduinos actuales siguen consumiendo la ruda (sin relación con la ruda europea) por la misma razón que la mayor parte de los pueblos antiguos consumían psicoactivos: no tenían televisión.

La conclusión de estas especulaciones nos lleva a dos posibilidades: a) que Moisés hiciera un pacto con el creador del Universo para convertir su tribu en el Pueblo Elegido, o b) que un grupo de israelitas hambrientos en el desierto comieran lo que no debían y pillaran la de Dios. Por supuesto, como no hay pruebas de que ninguna de estas cosas ocurriera, todo sigue siendo un acto de fe.

Si queréis jugar a Moisés, aquí venden semillas de Ruda siria (no, no llevo comisión, lo pongo como curiosidad)