abellaitaAunque la tabla periódica de los elementos -basada en el número de protones y la configuración electrónica- da unas series bastante predecibles y se puede afirmar que conocemos todos los elementos químicos estables que existen, las historias de ciencia ficción baratas se suele utilizar el recurso de “un nuevo elemento químico” para justificar metales más duros o combustibles exóticos: por ejemplo el adamantium del esqueleto de Wolverine o el unobtainium de la perforadora que viaja al centro de la Tierra en The Core. ¿Y la kriptonita?

¡No! Siegel y Shuster lo hicieron bien al crear la piedra verde que quita sus poderes a Supermán: la nomenclatura indica que es un mineral, no un elemento. Hay una diferencia. Un mineral es un elemento o compuesto químico que normalmente es cristalino y que se ha formado como resultado de procesos geológicos. En este caso, sería la geología de Krypton… veis por dónde voy? Ahora conocemos infinidad de mundos, con estados tan exóticos como sean posibles. Estrellas oscuras donde llueven diamantes. Serranías de hielo en Plutón, que se mueven lentamente sobre grandes llanuras de monóxido de carbono. Planetas de hierro sólido. Nebulosas de azúcar y alcohol. Cada mundo tendrá su propia geología, con minerales nuevos de propiedades insospechadas. Realmente la disciplina (habrá que renombrarla Planetología?) tiene futuro.

Pero de hecho en la Tierra seguimos descubriendo minerales igual que descubrimos bichos, y ahora uno más se ha sumado a la lista de cinco mil minerales catalogados (más o menos) por la International Mineralogic Association. Este es la abellaíta: el primer mineral catalán, que lleva el nombre del mineralogista y gemólogo Joan Abella i Creus que encontró muestras del nuevo mineral en la Mina Eureka, en Castell-estaó (Alto Pirineo catalán).

La abellaíta es un carbonato básico de plomo y sodio. Se forma por la exudación y precipitación de aguas meteóricas cargadas de mineral en las paredes de la mina; más o menos como el salitre que sale en las paredes con humedad. La Mina Eureka es muy conocida entre los mineralogistas por su riqueza de especies minerales raras que aparecen como costras en las superficies de las paredes de las galerías.

Ficha de la abellaíta en Mindat.

Visto en SINC.