Vaya, acabo de descubrir que el sándwich de salchicha, perrito caliente, pancho, cachorro quente, hot dog, shuko, dogo, chori, frikandel o también fanflute… es decir la rica salchicha en pan de viena de toda la vida, que es mi comida favorita desde siempre, me lleva exactamente cien años. Se supone que el invento (no la salchicha sola ni el pan) proviene de un carnicero alemán que empezó a venderlos en las playas de Coney Island en 1867. Qué cosa más rica, con su mostaza fuerte y nada más, aunque se admite cebolla frita, repollo, ketchup, mozzarella, y un largo etcétera…

Cuando tenía cuatro años y embarqué en mi primer avión –uno de estos-, en aquellos tiempos se decía que pulsabas el timbre y una azafata con gorro gracioso te traía de comer lo que quisieras. Yo mantuve durante días la fantasía de que iba a pedir perritos, patatas fritas y café (me encanta el café). Llevo más vuelos de los que podría haber soñado en aquella época y aún no he conseguido que me pongan una comida soñada como esa!

(a propósito de este post de perritos fálicos, visto en BoingBoing)