En este vídeo del Pet-Proto de DARPA, el robot es expuesto a una serie de obstáculos similares a los que se encontraría tras un terremoto o en la DARPA Robotics Challenge (DRC). Esta prueba exige a la máquina una serie de habilidades tanto mecánicas (flexibilidad, versatilidad de movimientos) como de software (capacidad de decisión, agilidad, destreza). Pet-Proto se desempeña bastante bien, a pesar de su peso -es evidente cuando salta- y de depender de un soporte umbilical, ya que  aún no se le ha dado la autonomía del Big Dog:

Pero lo que me resulta inquietante es ese sonido que hace. Porque aunque sea repetitivo…

Y reiterando el tema de las máquinas peligrosas, el Little Dog (que ya está medio pasado por el departamento de diseño) tiene un aspecto bastante ominoso que recuerda un cruce de Alien con Hunter Killer y un toque de router WiFi:

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