Una forma de reconocer al usuario de un cráneo rápidamente es: si tiene muelas, es un mamífero. Los reptiles y anfibios tienen una dentición homogénea, de dientes cónicos preparados para atrapar y desgarrar la presa; pero sólo los mamíferos disponen de dentadura especializada con incisivos, caninos y molares. Las aves, claro, no tienen dientes.

Esto, claro, tiene sus matices. Ha habido y hay reptiles con dientes especializados similares a caninos (los colmillos de las víboras o del Dimetrodon) e incluso algunos masticaban los vegetales con una dentición aplastada (Iguanodon); pero los verdaderos molares, con cúspides y valles para moler los alimentos, son cosa de Mammalia. Hasta ahora…

La nueva especie se llama Pakasuchus kapilami y procede del Cretácico de Tanzania. Es un pequeño notosuquio del tamaño de un perrito, y como ellos posee colmillos y unos dientes fusionados que parecen verdaderas muelas. No es la primera vez que la evolución repite un diseño útil más de una vez, ya que el Pakasuchus no está en absoluto emparentado con los mamíferos.

Visto en New Scientist.