Un grupo de científicos internacional -con participación del CSIC- ha descubierto otro uso para el grafeno: obtener partículas de Majorana, que son materia y antimateria al mismo tiempo.

MajoranaEttore Majorana (Catania, 1906) era un sabio singular: miembro del Grupo de Roma, fundado por Fermi con la intención de reunir a los mejores físicos italianos, tenía un carácter reservado y huraño. Lo que no le impidió tratar profesionalmente con los mejores físicos europeos de la época, sobre todo trabajando en el campo de Física de partículas. Trabajó con Heisenberg en Alemania coincidiendo con el ascenso del partido nazi (1933) y al volver se recluyó, publicando muy pocas cosas más. Se destaca de su trabajo la ecuación de Majorana y su consecuencia, el fermión de Majorana, que es su propia antipartícula: detectado en el mundo real mediante superconductores en 2012-14, esta partícula es un tipo de estado cuántico cuya función de onda no se comporta ni como la de un fermión ni como la de un bosón. Esta propiedad carece de análogo en el Modelo Estándar de física de partículas y podría formar parte de la materia oscura.

El 25 de marzo de 1938, el físico envió una nota de despedida a su colega Antonio Carrelli, director del Instituto de Física de Nápoles; compró un billete para el trayecto marítimo Palermo-Nápoles y desapareció. 

Estimado Carrelli, tomo una decisión que se ha convertido en inevitable. No hay ni pizca de egoísmo en ella, pero me doy cuenta de los problemas que mi repentina desaparición crearánen usted y los estudiantes. Por esto también, le pido perdón, pero sobre todo por haber traicionado la confianza, la amistad sincera y la simpatía que me dio en los últimos meses. Le pido que le dé recuerdos a todos aquellos que aprendí a conocer y apreciar en su Instituto, especialmente Sciuti: voy a mantener un buen recuerdo de todos ellos al menos hasta las 11 horas de esta noche, posiblemente más tarde también. E. Majorana

majorana en grafeno¿Una nota de suicidio? La última frase es especialmente enigmática. De cualquier manera, no hay rastro del científico por ninguna parte; su cadáver no apareció tampoco. Hay varias hipótesis desarrolladas para esta misteriosa desaparición: secuestro y asesinato (tengamos en cuenta que los físicos atómicos eminentes estaban ya en el punto de mira de muchos gobiernos en 1938) reclusión en un monasterio o camuflado como mendigo, o una posible fuga a Argentina.

El caso es que estos fermiones de Majorana se formaban al someter delgadas lonchas de hierro casi al cero absoluto. Pero el nuevo método consiste en usar una capa de grafeno -que son átomos de carbono dispuestos en una rejilla hexagonal de sólo un átomo de grosor- a un campo electromagnético intenso y acoplada a un superconductor. Los electrones del borde se convierten espontáneamente en Majoranas. Estas partículas -anyones bidimensionales- podrían resultar de utilidad para el desarrollo de ordenadores cuánticos topológicos.

Revelan el misterio de un físico que vivió en Argentina y asombró a los italianos, en el Clarín de Buenos Aires

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