Esta tarde he encontrado este paté de pollo en el super. ¡Viene de Rumania! Tenía que probarlo.

El rumano es un lenguaje curioso, con una sonoridad que casi parece castellano por momentos. Es una lengua romance, o sea, basada en el latín vulgar, con toques de la lengua dacia y alguna influencia turca. Así, por ejemplo, este rótulo podría interpretarse engañosamente como “castígate con un bocata de Ardeal” (el paté es marca Ardealul). Pero no. La traducción correcta es: “Gana un trozo de Transilvania“. Efectivamente, Ardeal significa en rumano lo mismo que Erdély en húngaro o Siebenbürgen en alemán: Transilvania, esa hermosa tierra de bosques rodeada por los Cárpatos.