Árbol con protección solar¿Por qué las plantas soportan tan bien el sol? Sabemos que todos los animales sufren el ataque de las agresivas radiaciones UV -incluso los tiburones, a los que la tradición popular considera “libres de cáncer“, desarrollan cáncer de piel-. Sin embargo el Ficus que hay en la puerta se traga catorce horas de sol al día todo el año y está precioso.

Ya, una parte importante de la energía contenida en la radiación solar es aprovechada por la planta mediante la fotosíntesis. La longitud de onda que aprovechan los cloroplastos (orgánulos que ejecutan la fotosíntesis en las partes verdes de la planta) es principalmente roja (del rango de 660-680 nanómetros) y UV-A a partir de 380-400nm. Otras radiaciones son reflejadas (el rojo de 720-740nm, el UV-A de 315-380nm). Y el UV-C es filtrado por el ozono en la capa alta de la atmósfera, con lo cual no hay problema. Lo peligroso está en la banda media del ultravioleta (UV-B, de 280 a 315nm) que provoca respuestas de stress, inhibición de la fotosíntesis y daños en el ADN.

Hasta ahora nadie se había planteado de veras el problema, aunque era obvio que algo tenía que haber. Todo apuntaba a unos compuestos denominados ésteres sinapato, que se producen y son enviados a la superficie de las hojas. Un equipo de la Universidad Purdue en Indiana (USA) dirigido por Timothy Zwier, ha descubierto -disparando láseres ultravioleta al compuesto congelado- que el sinapoil maleato es el bloqueador total: no deja pasar ni una gota del rango del UV-B a los delicados interiores de la célula.

Plant Sunscreens in the UV-B: Ultraviolet Spectroscopy of Jet-Cooled Sinapoyl Malate, Sinapic Acid, and Sinapate Ester Derivativesen el Journal of the American Chemical Society

Comparte!