Buitre orejudo, Torgos tracheliotusBuitres; tal vez el más conocido de los animales carroñeros, aunque hay muchos a distintos niveles desde vertebrados a insectos, gusanos y bacterias. Pero de alguna manera nos parece normal que una mosca pueda chupar excrementos y seguir tan a gusto. Sin embargo un animal más complejo como un buitre o una hiena tiene un aparato digestivo como el nuestro. ¿Por qué nosotros comemos un pescado de anteayer y nos da una gastroenteritis, mientras estos bichos comen cosas podridas y sólo engordan y crecen? Veamos.

Lo primero es analizar lo que comen. El buitre es un ave cosmopolita, con diferentes especies (los del Viejo y Nuevo Mundo pertenecen a diferentes familias, pero se parecen por convergencia). Muy especializado en su oficio, es un excelente volador que usa las corrientes térmicas para planear tranquilamente y barrer grandes extensiones de territorio en busca de comida. Su vista es también buena por necesidad, así como su olfato. Generalmente todas las especies han desarrollado un cuello largo y articulado y cabezas calvas, ideales para penetrar en los cadáveres. El cuero de un búfalo puede ser extremadamente difícil de perforar, y si el cuerpo no ha sido desgarrado por un depredador es difícil acceder a la carne; con lo cual el ave pica a través de los orificios naturales -como hemos dicho, la cabeza está adaptada para ello.

Claro que eso suma a las bacterias presentes en la carne en putrefacción toda la carga de patógenos presente en los excrementos del tracto digestivo del cadáver. Esta dieta de carne podrida marinada en diarrea sería una bomba para un humano. ¿Entonces?

Un equipo internacional ha estudiado el ADN de los microbios presentes en la cara y tubo digestivo de ejemplares de buitres americanos. En principio la cabeza alberga unas 528 variedades de microbios surtidos; en las tripas sin embargo sólo aparecen 76Clostridia y Fusobacteria, patógenas para otros vertebrados, están presentes y dominan la microbiota intestinal del buitre. Esto indica que el ave tiene un tracto digestivo extremadamente selectivo como para degradar completamente los microbios que no le interesan (el pH gástrico es del orden de pH1-2) y que ha desarrollado una simbiosis con microbios que no solamente no le causan daño, sino que siguen digiriendo la carroña y soltando nutrientes en la panza del buitre, al estilo de las bacterias que digieren celulosa en las vacas y otros herbívoros.

Y acabamos con un rico chuletón, si se os ha abierto el apetito. Mmm!

chuleton

The microbiome of New World vultures, en Nature.

visto en io9.