Improntas de temnospóndilos en el fangoOtra de huellas, y no es que las vaya buscando; las cosas de este universo vienen hiladas, casi siempre de tres en tres… bueno. Esta losa proviene del Carbonífero de Pennsylvania y muestra las huellas que unos anfibios dejaron al sestear al sol en la barrosa orilla de algún río o lago. No aportan gran cosa y ni siquiera son gigantescas (unos 30 cm.) pero resulta conmovedor ver la marca de una actividad tan familiar en el cuerpo de algo que vivió hace 350.000.000 de años. Hace diez millones de generaciones. Lo digas como lo digas, resulta incomprensible.

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