Buscando otras cosas* he ido a dar con la noticia -aún reciente- de la muerte de Max Toth, el parapsicólogo que puso de moda la Energía Piramidal a mediados de los ’70.

Se suponía que la propia forma piramidal, con las proporciones y orientación geomagnética utilizadas en los monumentos egipcios, generaba una especie de campo de fuerza polarizado que tenía múltiples efectos tanto sobre materia orgánica como inerte. El punto focal de mayor intensidad estaba a un tercio de altura del vértice, y allí se podían colocar trozos de carne o manzana -que se momificaban desecándose sin pudrirse- o cuchillas de afeitar usadas -que se afilaban solas de nuevo al reestructurarse la estructura metalocristalina-. También podías experimentar con peras en lugar de manzanas, o con lentejas que germinaban más rápido. O ponerla sobre la cama para dormir mejor, o probar con diferentes colores. ¡Anda que no pasé ratos divertidos haciendo manualidades con esto! Por supuesto, nunca funcionaron. Buen camino, Max.

(Cómo construir una pirámide energética, y cómo comprobar sus efectos neutros)

* Nada que ver con el anterior post de pirámides: buscaba una foto del nazi de Raiders of the Lost Ark, el mayor Toht. Cosas de trabajo. Pero curiosamente todo enlaza en lo mismo: pirámides, Egipto. ¡Vaya cosas!