Roger Moore en El Santo (1963)Hoy ha muerto en Crans-Montana (Suiza) con 89 años el actor británico Roger Moore, cuyos papeles más famosos –Simon Templar y James Bond– no es que sean los únicos, pero han eclipsado claramente a todo el resto de su carrera interpretativa.

Moore, británico de Londres, empezó como dibujante de comics, pero dado su porte atractivo y masculino -característica común en los dibujantes de comic- acabó como modelo publicitario y luego en el cine. En el papel de Simon Templar, el ladrón de guante blanco de El Santo, estuvo siete años. Los Persuasores, otra serie con Tony Curtis como compañero, duró un año. Y luego vino 007.

En un tiempo en que los reboots y los cambios de personajes eran desconocidos, ponerse en los zapatos de Sean Connery (que ya había filmado varios episodios de la saga Bond) era arriesgado y difícil. George Lazenby no había funcionado en Al Servicio Secreto de Su Majestad y desapareció en silencio.

Dejando de lado los guiones alucinados, el aspecto físico de Moore tal vez encajaba más con lo que imaginó Ian Fleming cuando en 1958 se hizo la primera representación gráfica del personaje para un comic (izquierda) (sin embargo, el dibujante John McLusky -a la derecha- pensó en darle un aire más tosco y quedó una cara bastante aproximada al Sean Connery de 1962).

La opción de Moore -por supuesto adaptado a los guiones que le iban dando, cada vez más de historieta y alejados del estilo original de Fleming- fue la ironía, el guiño y la elegancia británica. Hizo siete películas (incluyendo la primera de Bond que vi en el cine, Moonraker, porque fue la primera apta para menores de 13 años 🙂 ) y se retiró con 58 años para dejar paso a Timothy Dalton (ugh.)

En fin, otro trocito de siglo XX que se va. Buen camino, Sir Roger.