El laboratorio con el hábitat de los geckos. Foto @ RoscosmosEl 19 de julio de 2014, Rusia lanzó una cápsula Foton M4 en un cohete Soyuz que la puso en órbita de la Tierra. La cápsula contenía cinco geckos (salamanquesas; cuatro hembras y un macho) para estudiar sus actividades sexuales en ambiente de microgravedad. La misión, de quince días de duración, se complicó cuando la Foton M4 perdió contacto de radio con la estación terrestre el 24 de julio.

 

geckos del espacioEn un mundo ideal, la cápsula habría sido bañada con radiaciones gamma que convertirían a los cinco geckos en maravillosos seres mutantes inteligentes con superpoderes sexuales. Pero no fue así; aunque los sistemas de soporte vital de la cápsula eran autónomos y no requerían mantenimiento o supervisión por parte de los humanos de Roscosmos, la Foton M4 recuperada a principios de agosto reveló que todos los animales habían muerto helados por un fallo en el sistema de calefacción. Les pasó lo mismo que a Buck Rogers, pero -nuevamente fallo de este universo vulgar- no los rescató un crucero Draconiano. Buen camino, salamanquesas; al menos tuvisteis unos días de diversión, no como la pobre Laika.

Por otro lado, las moscas de la fruta que iban en otro contenedor sobrevivieron y se reprodujeron. Artrópodos: la forma de vida dominante en la Tierra, y no por capricho.

Noticia en la BBC