Una recopilación de apuntes curiosos que tienen 3 o 4 meses y estaban por ahí esperando publicación:

Descubierto un esqueleto de plesiosaurio embarazada

 Este fósil de Polycotylus latippinus representa el primer hallazgo de un plesiosaurio en estado de gestación; hasta ahora sólo conocíamos restos de ictiosaurios con embriones en su interior, cosa lógica porque con su cuerpo de delfín lo tenían difícil para salir fuera del mar a poner sus huevos. El plesiosaurio en cambio era más versátil, pero ahora sabemos que al menos algunos de ellos se quedaban “embarazadas”.

El Polycotylus, de cinco metros de longitud, albergaba los restos de un embrión bastante grande (en rojo). Claramente no era una comida: los huesos no están fragmentados ni digeridos.

Más información en Nature. Visto en Pharyngula.


Fabricado el primer ano artificial

GoatseOtro triunfo en la cirugía de transplantes: la elaboración, mediante cultivo de tejidos musculares humanos y células nerviosas de tripa de ratón en una matriz circular, de un ojete totalmente operativo capaz de abrirse y cerrarse controlando el paso de contenidos. Actualmente en período de pruebas, se espera que pueda servir como reemplazo al esfínter anal interior, de control involuntario, en casos médicos que hasta ahora sólo podían controlarse con las infames bolsitas exteriores. También se considera adaptarlo para controlar temas de vejiga.

Successful Implantation of Bioengineered, Intrinsically Innervated, Human Internal Anal Sphincter en los Anales de Gastroenterología Americana. Visto en New Scientist.


Pinturas de los primeros faraones

Una expedición de la Universidad de Yale ha descubierto en julio de este año unos grabados con la representación más antigua conocida de un faraón, esto es, usando la corona blanca hedjet. Los grabados rupestres -que representan un desfile real en barca- están en Nag el-Hamdulab, cerca de Aswan, y se remontan al período Naqada sobre el 3200 A.C., o sea, el origen de las dinastías. Están en proceso de restauración, porque algún desgraciado ha estado picoteándolos recientemente: en la foto se ve al faraón (con vara, algo por encima del centro de la imagen).

Más info en Yale.


La madera más vieja del mundo

La teoría más extendida entre los paleobotánicos era que la madera -la estructura resistente de celulosa y lignina que forma el xylema secundario, que utilizan los vegetales para construir los troncos- fue un “invento” vegetal para solucionar el problema de fragilidad de los árboles de gran tamaño. Los primeros vegetales terrestres eran bajos y rastreros, con aspecto herbáceo o de musgo; con el paso del tiempo fueron apareciendo especies cada vez más grandes, por ejemplo en el período Carbonífero era usual ver helechos arbóreos, colas de caballo de varios metros de altura y licópsidas de treinta metros. Cierto que en todas estas plantas la corteza, más que el tronco, era el soporte estructural.

Pero ahora resulta que estos fósiles nuevos del Devónico -400 millones de años atrás- corresponden a las primeras conquistas de la tierra firme, son plantitas de doce centímetros. Las huellas de estructuras típicas de la madera se pueden ver en la foto marcadas con flechas: son células alargaadas que atraviesan varias capas del tronco. La nueva teoría es que, al menos al principio, la madera servía para mejorar el flujo de savia bombeado tallo arriba, otro problema de diseño con que se encontraron las plantas en aquellos tiempos.

A Simple Type of Wood in Two Early Devonian Plants, en Science. Visto en Physorg.com.


Reparando el ADN a cañonazos

Últimamente se pone mucho énfasis en los cánceres de piel o melanomas, ya que su frecuencia parece haber aumentado mucho. Una pregunta que siempre me he hecho es: ¿por qué los lagartos del desierto, que están todo el día al sol, no se ponen colorados ni tienen cáncer de piel? (y también, si lo del fotoenvejecimiento es verdad, ¿por qué no nos salen arrugas en la espanda y sí en el escroto?)

El melanoma se forma por un mal funcionamiento celular provocado a su vez por un ADN defectuoso. El ADN es afectado por la radiación ultravioleta del sol, que desestabiliza las cadenas de átomos en la molécula ADN y provoca reordenamientos caóticos, llamados dímeros. Los dímeros de ciclobutano pirimidina afectan a las bases de citosina y timina interfiriendo con su apareamiento en la replicación y provocando mutaciones: son la principal causa de melanomas en humanos.

Los peces y reptiles, en cambio, portan una enzima llamada fotoliasa. La fotoliasa reconoce la distorsión en el DNA causada por el dímero, dos timinas adyacentes en una misma banda de DNA unidas covalentemente por un anillo de tipo ciclobutano. La fotoliasa, en presencia de luz, se excita y dispara un electrón al anillo de ciclobutano, rompiéndolo y regenerando las dos pirimidinas sin alterar. ¿A qué mola? Pero nosotros, pobres mamíferos, no tenemos fotoliasa (aunque sí otros mecanismos de reparación de ADN). Hasta que aprendamos a producir esta enzima industrialmente -o a incorporarla a nuestro genoma- tendremos que seguir con las cremitas solares.

Por cierto, éste no es el tipo de explicación que suelen poner en las cremas que venden por la tele. Lo cual está bien, porque si lo pusieran, sería mentira. No hay cremas que reparen el ADN… aún.

Dynamics and mechanism of cyclobutane pyrimidine dimer repair by DNA photolyase en los PNAS. Visto en io9.