Sagitario BSagitario B es una nube molecular a unos 120 parsecs (390 años-luz) del centro de la Galaxia y una de las mayores concentraciones de material de ésta: se estima que la cantidad de gases equivale a unos tres millones de veces nuestro Sol. También es bastante densa, y no solo contiene hidrógeno, helio y elementos individuales sino que la larga interacción de átomos y energías circundantes ha creado un caldo de cultivo para elaboradas moléculas orgánicas.

La estructura de Sagitario B es bastante compleja, con regiones de densidades y composiciones distintas (lo cual no es raro en una estructura que mide 150 años-luz de lado a lado). Como cualquier nube de gases, ha servido de criadero de estrellas; y cuando una estrella se enciende y empieza a trabajar, emite energía en forma de radiación.

Esta radiación -al chocar contra las pequeñas motas de polvo y hielo de la nube- produce radicales libres, que desencadenan reacciones químicas capaces de fabricar moléculas más y más complejas. Por otra parte, el calor también funde el hielo y permite reacciones más específicas de nuestra química orgánica, asociada al agua líquida.

Así, tenemos dulzón etilenglicol (un componente del anticongelante del coche, tóxico) y etanoato de etilo, con un puntillo a limón. Hay vinagre (ácido acético) aromática acetona (quitaesmalte, uno de mis olores favoritos) y sulfuro de hidrógeno que huele a huevos podridos. Casi que lo más abundante es etanol (o sea, alcohol corriente y potable). Estas moléculas son mucho menos abundantes que el hidrógeno, pero dado el volumen de que estamos hablando, la cantidad es importante.

Moléculas quirales¿Cómo sabemos esto? Hemos dicho que hay estrellas en torno a la nube. La luz, es decir, los fotones emitidos por estas estrellas chocan con las moléculas y las hacen cambiar de estado, es decir, pasan a un nivel diferente de energía y luego desprenden un fotón en una determinada longitud de onda. Es, básicamente, un láser. Y esas emisiones de energía con una huella molecular son detectadas por nuestros radiotelescopios.

 

Sagitario B es una fuente constante de información para los científicos desde hace cuarenta años: el año pasado se descubrió óxido de propileno en sus dos formas (levógira y dextrógira) una molécula bastante compleja que aquí usamos para hacer plástico de poliuretano. Cuando tengamos escasez de plásticos, ya sabemos dónde hay que ir a buscar material. Y de paso, recoger algo de los 1027 (mil cuatrillones) de litros de alcohol gratis!

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