Espécimen noruego de 8 metros, año 1928. foto: Wikimedia Commons

El -misterioso y famoso a la vez- calamar gigante, el kraken de las leyendas, que hasta la vuelta del siglo XIX era poco más que un mito criptozoológico (apenas en 2004 se le ha podido observar en su medio, y este mismo año hemos conseguido filmarlo), va ya por las 21 especies identificadas en distintos mares del globo: Architeuthis dux (Steenstrup, 1857), A. hartingii  (Verrill, 1875), A. japonica (Pfeffer, 1912), A. kirkii (Robson, 1887), A. martensi (Hilgendorf, 1880)… había un amplio debate con respecto a esta nomenclatura, porque igual que ocurre con los dinosaurios, la falta de ejemplares nos hace ver cualquier variación del individuo como un carácter distintivo de especie. Lo bueno de los calamares es que están frescos, y podemos analizar su genoma.

Un equipo internacional se puso manos a la obra: el estudio consistió en la extracción y análisis del ADN mitocondrial de 43 muestras de tejidos blandos de calamares gigantes. Las muestras se obtuvieron de restos aparecidos en estómagos de cachalotes o de ejemplares que llegaron recién muertos a las costas de Asturias, Galicia, Valencia (España), Florida (USA), Japón, Canadá, Sudáfrica, Australia y Nueva Zelanda. La conclusión es increíble: sólo hay una especie de Architeuthis, con distribución global. La especie-tipo (A. dux) presenta una gran variabilidad morfológica de un sitio a otro, pero al no haber barreras geográficas ha conquistado todo el globo… por muy diferentes que parezcan. Como nosotros.

El estudio continuará con un análisis del ADN nuclear para descartar errores, pero la conclusión parece firme y corrobora planteamientos que vienen haciéndose desde los años 1980.

Mitochondrial genome diversity and population structure of the giant squid Architeuthis: genetics sheds new light on one of the most enigmatic marine species, en Proceedings of the Royal Society.

Visto en SINC y otros sitios.