La Noche de San Juan parece que ha marcado el límite del verano soñado por los meteorólogos: dos días atrás estábamos en una primavera amistosa y fresca, 18-21ºC (de las de no te olvides la chaqueta) y esta noche -las once de la noche- estamos a 30ºC en la calle. Estos cambios bruscos vienen genial para archivar la ropa de temporada, pero te ponen un mal cuerpo…