Hace unas horas un cohete espacial privado, el SpaceX Falcon 9, salió de Cabo Cañaveral en dirección a la ISS. Su misión primaria, transporte de carga y avituallamiento para la Estación Internacional. Pero la cápsula Dragon llevaba consigo 306 huéspedes: mini-contenedores con las cenizas de difuntos cuyo deseo era reposar entre las estrellas*.

Uno de ellos era James Doohan, actor, más conocido en pantalla como Montgomery Scott -el ingeniero genial de la nave Enterprise en Star Trek (la serie de los ’60). Doohan fue el primero de la tripulación del Enterprise en dejarnos -en 2005- y la compañía encargada de dispersar sus cenizas no pudo cumplir su deseo. Eran los tiempos de la decadencia del programa de transbordadores de la NASA, que se incrementaron con la crisis económica: lo que casi representó el final de la aventura humana en el espacio, hasta este histórico lanzamiento que inició la carrera espacial privada y el origen de la flota interestelar tal como la conocemos ahora. No se me ocurre mejor transporte para el gran Scotty.

Noticia en Startrek.com.

* Hay varias modalidades y precios: la más económica es subir a la estratosfera y caer como una estrella fugaz. La segunda, más cara, coloca la cápsula de ceniza en una órbita estable. También te pueden enviar a la Luna en una trayectoria de colisión.