Escaneo de un manual de instrucciones para un frigorífico.
Las imágenes son un lenguaje universal, pero esta sintaxis se me hace confusa. Estoy recordando la placa de la sonda Pioneer y lo difícil que resultaba interpretarla.

(Todas las fotos se abren con un clic)
Si McDonalds hubiera ganado la guerra… esta sucursal de los Arcos Dorados está en Oporto y tiene un aire como de cuartel de las SS que no veas.
Diseño de un edificio gubernamental en Oporto. No cabe duda que está basado en el reptante arenero de los jawas. ¿Un huevo de Pascua arquitectónico?
Este muñeco de cartón piedra a la entrada de una carnicería en Braga tiene algo de inquietante y siniestro…
Algo similar pasa con este LABORATORIO NACIONAL DE INVESTIGACIÓN VETERINARIA en Évora: un portón oxidado de principios de siglo… las siniestras posibilidades que evoca el nombre (de chico me horrorizaban las historias de animales rabiosos escapados)… y, la curiosa señal de tráfico con un coche y una moto de los años ‘30 pintados.

Instrucciones en una caja de film de bolitas acolchadas. Es interesante ver en la lista de posibles usos para el hogar (cuarto cuadrante) uno de los más populares y menos reseñado: el antistress (peck!). Tampoco es muy común en la publicidad nuestra -y menos a nivel industrial- este tipo de Huevos de Pascua, licencias humorísticas que se permite el diseñador de turno y que son tan comunes en otros países (ver también la botella de vino en “para el despacho” y la Gioconda smiley).



Un sabroso aperitivo con slogan original: “siempre en su casa… Sarasa“. Lo compré por el nombre y ahora está en el armario de las conservas. Vía Carrefour.

Esta mañana descubrí enganchado a mi puerta un cartel:
Ahora bien, conozco a dos Jesús y ninguno de ellos tiene ningún interés en tocarme, así que deduzco que estamos hablando de un desconocido. Y me ha puesto esa… advertencia en el pomo de la puerta. Ugh.
La verdad es que, mirando más atentamente (hay una imagen mejor picando en la foto) se ve que es el anuncio de una iglesia evangelista y no hay que tomarla al pie de la letra. Es muy llamativo el logotipo (sin datos adicionales) que se ve abajo a la derecha, pareidólicamente parecido al de Firefox, pero no: literalmente es el planeta Tierra envuelto en llamas.


Este cartel monumental forma parte de la campaña de un partido, cuyo nombre no viene al caso. Podría ser cualquiera; de hecho es una muestra aleatoria de docenas de casos similares.
El hecho de que la falta ortográfica sea leve no excusa a nadie de la larga cadena que ha generado este “tí” acentuado de tres metros de altura: el cliente… el creativo… el diseñador… el revisor… el fotomontador…
Recuerdo exámenes de lengua en los que el aprobado o suspenso dependían a veces de la cantidad de faltas de ortografía cometidas. Aquí hay tres palabras; una está mal escrita. ¿Qué imagen podemos dar de nosotros mismos si hasta las promociones nos delatan?
Uf, qué serio me he puesto hoy, ¿eh? Es que estas cosas me pueden… uyyy…




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