Bueno, el título es sensacionalista porque no han resuelto nada. Pero, después de 99 años, una expedición italiana ha encontrado lo que parece ser el cráter abierto por la explosión del evento Tunguska, uno de los pocos misterios que aúnan a científicos y paracientíficos, ya que nunca se ha sabido bien qué podía ser y todas las hipótesis son fascinantes.Para resumir, el 30 de junio de 1908 algo explotó en los bosques ribereños del Podkamennaya en Tunguska (Siberia), algo que liberó 15 megatones de energía y devastó la zona, afortunadamente despoblada. Los relatos de cómo se notó el evento rivalizan con las descripciones de la erupción del Krakatoa… pero nunca se supo qué había pasado. Las teorías son variopintas: un cometa, un asteroide, un trozo de antimateria, una minicuerda cósmica, un agujero negro, una nave extraterrestre, un fallo de una prueba de Nikola Tesla, etc. No hay residuos sólidos ni radiación residual, aunque sí se liberó energía térmica. Y nunca hubo un cráter, porque se buscaba en el epicentro -que era donde apuntaban todos los troncos de árboles caídos por la explosión.La expedición actual, dirigida por Luca Gasperini, apunta a que el cráter puede ser el fondo del lago Cheko, y que el ángulo de entrada del objeto dejase más una marca de arrastre que un cráter redondo. Si esta hipótesis es cierta, en el fondo del Cheko puede haber un gran asteroide, o las trazas químicas de un cometa, o… o Nikola Tesla criogenizado en una nave espacial con el motor de antimateria roto! Veremos.Por cierto, hablando de casualidades: hoy mismo ha entrado en erupción el Krakatoa. Nada grave, como la última vez… el mismo año que Tesla inventó el motor de corriente alterna.La noticia en National Geographic.

Otra de huellas, y no es que las vaya buscando; las cosas de este universo vienen hiladas, casi siempre de tres en tres… bueno. Esta losa proviene del Carbonífero de Pennsylvania y muestra las huellas que unos anfibios dejaron al sestear al sol en la barrosa orilla de algún río o lago. No aportan gran cosa y ni siquiera son gigantescas (unos 30 cm.) pero resulta conmovedor ver la marca de una actividad tan familiar en el cuerpo de algo que vivió hace 350.000.000 de años. Hace diez millones de generaciones. Lo digas como lo digas, resulta incomprensible.
Leído en Paleofreak.

Por favor, abrid el link que tiene la foto y disfrutad con el precioso detalle y textura de este Sinornithosaurus de los yacimientos de Liaoning, China. Las calizas son tan finas y el sedimento posado tan delicadamente que el animal parece recién atropellado.Éste es uno de tantos dinosaurios avianos que se están descubriendo en China, pero el caso es que tal vez sean más comunes de lo que parece. El clásico y tan querido por los niños de todas las edades Velociraptor mongoliensis, cuyos fósiles se conocen hace poco menos de cien años, pudo tener pelusilla: un estudio publicado en Nature analiza las marcas de la raíz de las plumas en los huesos del antebrazo, y concluye que este pequeño depredador <modo Chiquito> perdía más plumas que el edredón de Espinete JARRL! <fin de modo Chiquito>Un artículo en castellano en Paleofreak.

Pues esto…
Las matemáticas sugieren que los universos paralelos existen
Un estudio realizado por un equipo de la Universidad de Oxford dirigido por David Deutsch sugiere que la teoría de los universos paralelos múltiples propuesta por primera vez en 1950 por el físico Hugh Everett podría explicar ciertos aspectos de la mecánica cuántica que vienen trayendo a los científicos de cabeza desde hace tiempo.
En el modelo propuesto por Everett cada vez que se explora una nueva posibilidad física el universo se divide; es decir, cada vez que algo puede resultar en distintas opciones alternativas el universo se divide y cada una de estas opciones tiene lugar en su propio universo.
Visto en Microsiervos.


Un equipo americano ha publicado en Nature la elaboración de Di-positronium, un pseudo-elemento afín al hidrógeno obtenido combinando un electrón con un positrón (su antipartícula). Este híbrido de materia-antimateria tiene una vida muy corta-1/4 de nanosegundo-, pero se plantea densificarlo para crear un condensado Bose-Einstein cuya aniquilación (y posterior emisión de rayos gamma) permitiría hacer un laser de rayos gamma superpotente, utilizable por ejemplo para desencadenar reacciones de fusión nuclear en reactores… o pistolas laser de rayos gamma de Di-positronium, lo cual sería un paso hacia el futuro con el que todos soñábamos cuando teníamos ocho años.
El artículo, en BBC News.

Unos avistamientos en el YangTsé parecen demostrar que algunos ejemplares del delfín de río (o Baiji) - al que algunos medios sensacionalistas dieron por extinto semanas atrás -pueden estar aún viviendo en las asquerosas profundidades del río. Wang Ding, una de las mayores autoridades mundiales en Lipotes vexillifer (el susodicho Baiji) está casi seguro que la filmación pertenece a un Baiji, y “si hay uno seguro que hay más”. Con que hubiera 50, serían suficientes para asegurar la especie, indica Wang.
La noticia en Discovery Channel.

El cuerpo humano tal como lo creemos conocer se compone mayormente de otras criaturas que nos ayudan o simplemente viven ahí. Esta preciosa microfotografía de Stephen Gschmeissner ganó el segundo premio de este año en Visions of science & technology y nos muestra los culillos de media docena de ácaros metidos en el folículo de una pestaña y comiendo lo que sea que encuentren ahí. Y es una pestaña humana, viva. Todos tenemos piojillos de esos.
Vía alt1040.

Leo en varios medios de prensa que los últimos chequeos de la población del Lipotes vexillifer, Banji o Delfín del Yang-Tse (un odontoceto de agua dulce que llevaba varios años en la lista de especies en peligro) se ha extinguido. No consta la existencia de ningún ejemplar en su área de distribución. El banji se parece bastante a otros delfines de río, uno de los cuales -Pontoporia blainvillei o Franciscana- aparecía a menudo por las playas de mi país. De hecho cada dos por tres encontrabas sus cráneos de largo hocico, llenos de dientes.
Esta noticia no tiene nada de bueno, y aunque la parte negativa es más moral que práctica (nadie notará la ausencia de estos delfines y en poco tiempo pasará al recuerdo) es interesante constatar algunos hechos:
- Es la primera extinción global de un vertebrado en los últimos 50 años;
- La cuarta desaparición de una familia completa de mamíferos desde el año 1500;
- La primera extinción de un cetáceo debido a actividad humana.
Otra medallita para Homo sapiens.
La noticia en Cryptoworld (uno de tantos)

“Banana não tem caroço, mas tem filamento grosso” - frase popular brasileña.
Un trabajo sobre rasgos genéticos humanos describe en lacónicos términos de bioquímica una enfermedad genética que afecta al 100% de los humanos: la cancelación del gen de la gulonolactona oxidasa. Esta enfermedad provoca fallos en los tejidos conectivos y la dependencia del ácido ascórbico, que ha de ser ingerido de forma regular (vitamina C) o sobreviene la pelagra, la enfermedad de los marinos. Otro efecto secundario es la falta congénita del os priapi o báculo: el hueso del pene.
Prácticamente todos los mamíferos y casi todos los primates disponen de este adminículo, pero los humanos dependemos del correcto funcionamiento del sistema hidráulico para mantener la erección. Esta mutación defectuosa debió ocurrir lo suficientemente atrás en el tiempo como para afectar a toda la especie humana. Un asco, tíos. Un curioso estudio del 2001 sugiere que la “costilla de Adán” descrita por el antiguo testamento se refiere en realidad al os penis, ya que los antiguos hebreos no eran imbéciles y nada más ver un esqueleto se ve que no le falta ninguna costilla.
La noticia original en Pharyngula.
Y el estudio de la Universidad John Hopkins, aquí.

En un reciente estudio sobre la única especie de vertebrado eusocial, la rata-topo desnuda, descubríamos que la reina se dedicaba a joderle la vida a sus súbditas para que con el stress se les quitara la líbido. Esta vez son las abejas, ese ejemplo de sociedad perfecta para muchos, las que son desenmascaradas como otra infernal dictadura disfrazada de utopía.
Investigadores de la Universidad de Otago, en Nueva Zelanda, han descubierto que las abejas curran sin rebelarse debido a la influencia de una feromona que emite la reina, homovanillyl alcohol (HVA). Esta sustancia bloquea el aprendizaje agresivo, la adquisición de memorias negativas que desatan el comportamiento agresivo de las abejas. El licor de vainilla este lo emite la reina por las mandíbulas, y así con las obreras colocadas y felices, la colmena va estupendamente. Un mundo feliz.
Esto da mucho que pensar en la forma en que las sociedades estructuradas consiguen su estabilidad, ¿no?

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