Un paciente que ingresó en el hospital St. Paul de Vancouver (Canadá) por presentar un peligroso síntoma (se le dormían las piernas continuamente: es el síndrome de compartimiento, que indica un aumento de presión en los tejidos y puede acabar con lesiones graves en los nervios) iba a ser sometido a una operación de urgencias. Pero cuando iban a meterle una línea arterial en la muñeca, el equipo quedó impresionado al ver una sangre verde oscuro, en lugar del rojo intenso de la sangre oxigenada. Una sintomatología digna de las barrocas enfermedades de House… o tal vez del doctor McCoy.
La sangre verdosa, propia de algunas formas de vida invertebrada, es normalmente asociada a los extraterrestres; y en concreto a los vulcanos, para los seguidores de Star Trek.
Después de la sorpresa inicial, descubrieron que el paciente en cuestión era humano, pero estaba ingiriendo grandes dosis de un medicamento contra la migraña -Sumatriptan- que enlazaba peligrosamente grupos sulfuro a la hemoglobina de los glóbulos rojos, volviendo la sangre verde e incapaz de transportar oxígeno. La operación siguió su curso y podemos suponer que ahora su sangre vuelve a ser roja, como es lógico.

Leído en Micromegas:
En un movimiento sin precedentes, 14 de las agencias espaciales más importantes del mundo revelaron hoy (21/05/2007) su acuerdo para una exploración espacial coordinada globalmente de la Luna, Marte y más allá.
Tras meses de intensas discusiones, publicaron sus ideas comunes para la exploración espacial: La Estrategia de Exploración Global: El Marco de Trabajo para la Coordinación.
El documento esboza la base social para la exploración del espacio, define el foco actual y el proceso de la exploración espacial, el actual interés en la Luna y en la exploración de Marte, y propone un marco de trabajo para una futura coordinación global de la exploración espacial.
¿Por qué será que no me creo nada?
El documento publicado en pdf (inglés) aquí.
La noticia original en el British National Space Centre
El falso parche de la NASA, en Wired

Ocho monjes tibetanos han estado recaudando fondos para recrear su monasterio, Drepung Gomang, que fue destruido. ¿Cómo lo hacen? Pintando elaborados mandalas de arena de colores, figuras representativas muy elaboradas que luego son borradas para dispersar las bendiciones que su trabajo ha atraído. Incluso hay quien se lleva la arena a su casa.
Estos monjes llevaban dos días colocando arenas en el suelo de la Union Station de Kansas, cuando un niño se coló por debajo de las vallas protectoras y se cargó el dibujo bailando, de la forma que se ve en la foto (también se aprecia que quedaba bastante trabajo aún). Su travesura quedó registrada por una cámara de seguridad, así como su madre que aparece pillándolo del brazo.
Menos mal que los monjes son pacientes, como corresponde a un budista. Según Geshe Lobsang Sumdup, “-Po fale” (la traducción es libre) “-Nos quedan tres días más; así que tendremos que trabajar más duro”.
Se desconocen los efectos de esta travesura en el karma del mocoso.
Noticia en AP; visto también en BoingBoing

Arthur Du Mosch, un guía de naturaleza de Israel, descansaba en su cama. Con él dormían su gato y su hija pequeña, que había venido a su cama porque un mosquito que rondaba la suya le había asustado. Habría que ver qué pasó por la mente de la niña cuando una sombra asomó por la ventana y saltó a la cama: un leopardo.
El animal, posiblemente un ejemplar extraviado del desierto del Negev, se habría colado al ver al gato (estos felinos no suelen atacar al hombre, sino presas pequeñas como perros o gatos domésticos). Tan débil estaba que el hombre, con cierta experiencia en la vida salvaje, pudo inmovilizarlo con una manta y retenerlo hasta que los agentes de Protección de Parques vinieron a llevárselo.

Esto lo han encontrado en las profundidades heladas de la Antártida. ¿Qué es? (se puede ampliar la foto)
¿Verdad que parece un trilobite? Pues no, es una de las 500 y pico de especies nuevas de isópodos que han descubierto las expediciones del Antarctic Benthic Deep-Sea Biodiversity Project (ANDEEP) en los últimos cinco años. Este ejemplar juvenil tiene un parecido tremendo con algo que se extinguió hace 250 millones de años. ¡Me muero por tener algunos en mi acuario!
Foto del National Geographic.

Esta imagen forma parte de una serie tomada en Capitola, California, en Mayo. Es un objeto de tamaño sin especificar, parecido a una sonda robot o un drone: fue fotografiado por alguien que se identifica como rajman1977, y no se especifica nada sobre el fenómeno: cómo se movía, si emitía sonidos o la dirección de entrada/salida. Entre los comentarios de Flickr, hay gente que cree ver textos en Klingon o Aurabesh entre las texturas de las “espinas” del objeto. En Earthfiles se especula sobre pruebas de drones espía, tal vez pruebas de propulsión iónica o electrostática.
Mi idea es bastante más siniestra: creo que es la avanzadilla de un montón de publicidad viral de la película Transformers.
El link en Earthfiles.

La receta para hacer un cocola fresquito, con licencia GNU OpenLicense.
No sé si la lavanda y el cilantro realmente son necesarios, pero se supone que la fórmula es de código abierto para poder mejorarla. Si acaba pareciendo más Pepsi que Revoltosa, será un triunfo.
Vía BoingBoing.

Este domingo reaparecía en el programa Cuarto Milenio de la cadena cuatro el tema de la Sábana Santa, en la variante del Sudario de Oviedo (uno de los muchos paños supuestamente manchados por las secreciones corporales de Jesucristo). Daba la impresión de que Iker había estado leyendo esto, porque la idea es muy buena: clonar a Jesucristo a partir del ADN presente en la sangre. Claro que sin mencionar la parte irónica de “un Hijo de Dios en cada hogar” y la foto de la oveja Dolly como el Agnus Dei.
El tratamiento científico de los mitos es un tema arduo, pero jugando un poco con las ideas (y una cosa que se dijo, que sólo se había encontrado ADN mitocondrial, que por lo tanto pertenecía exclusivamente a María) se pueden sacar conceptos curiosos. Aquí partiremos de la hipótesis de que la Biblia es fuente totalmente verídica y documentada.
El ADN humano está en el núcleo de las células; la mitocondria, el orgánulo responsable del ciclo energético celular, lleva una vida aparte (de hecho se teoriza que en los tiempos primordiales era un ente independiente, que ahora vive en simbiosis dentro de cada célula). En el momento de la concepción, el único ADN del espermatozoide que pasa al óvulo es el nuclear, siendo el mitocondrial exclusivamente cosa de mamá.
No es raro pues, que el único ADN que se encontrara en la Sábana sea de María, ya que Jesús es un organismo partenogénico provocado por el Espíritu Santo. Esto lleva a la conclusión de que los núcleos celulares del Rey de Reyes eran haploides, con sólo la mitad de la dotación genética normal (de hecho, lo mismo que pasa con los espermatozoides y el óvulo).
Volvamos a la realidad. Hace poco, se supo de un tiburón que había criado partenogénicamente (sin intervención de macho). Pero los mamíferos no podemos hacer esto: hay un procedimiento llamado imprinting, una secuencia de activación de genes, que requiere participación de las dos “mitades” del material genético: sin esto el embrión no es viable.
De hecho hay un caso -humano- bastante raro, de un chico cuyo origen pudo ser un óvulo partenogénico que fue fertilizado después de empezar a dividirse, con lo cual los análisis de sangre dieron resultados bastante anómalos. El chico no era el mesías, sino una quimera; una mezcla de dos tipos celulares distintos.

… en Lepe, dice el chiste?
Pa’dorar al niño.
Culpan al Diablo por meter a su bebé en el microondas, noticia en CNN. Ojalá fuese un chiste.

Alguien dijo una vez que el conocimiento era como una esfera: a medida que crece en volumen, abarcando nuevas cosas, la superficie de contacto con lo desconocido se hace aún mayor.
Hace un par de posts recordábamos a Lovecraft y cómo algunas de sus fantasías aparecían de manera extraña en nuestra realidad actual, más amplia que en los años ‘30. Pero aparte de los moluscos de Cthulhu, había más cosas.
Un relato breve, Arthur Jermyn, nos habla de una raza (sic) de simios blancos que habita en las profundidades de la jungla africana, entre ruinas extrañas y olvidadas. Estos simios aparecen descritos como una especie de primates semi-humanos, y sin duda la idea está inspirada en la raza de los mangani descrita por E.R. Burroughs en su saga de Tarzán; que son precisamente los seres (no chimpancés, no gorilas) que adoptan al huérfano Lord Greystoke. Estos simios también conocían lugares desconocidos para los tarmangani (hombres blancos) como Pal-ul-don, Opar y Pellucidar. La obsesión de principios del siglo XX con ruinas desconocidas en África sin duda se debían a los espectaculares hallazgos de Zimbabwe. Lee el resto »

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