I’m back!

Viajero

He vuelto, y en más de un sentido! Un corto paseo por Jordania me ha devuelto al espíritu de hace algunos años, cuando bebía Fanta limón y soñaba más. Últimamente, el deseo de obtener lo que todo el mundo (una casa, una familia, estabilidad, etc) me estaban haciendo perder el norte. Por el amor Dios, qué era todo esto? ¿Las fantasías de otros? Al cuerno!

Viajar siempre es refrescante, pero hay algo en los países desérticos que resulta extra-estimulante. Tal vez la magnitud de la desolación del desierto; tal vez el carácter del pueblo árabe; tal vez sus condimentos… hay algo que te remueve por dentro. El caso es que siempre traigo anécdotas curiosas de estos lugares. Perderse por la noche en el Wadi Rum, quedar atrapado por el fango en el mar Muerto o recibir una paliza en un baño turco, nadar entre tiburones en el Mar Rojo o montar un todo-terreno de la época del Yom Kippur, son cosas graciosas y exuberantes cuando las cuentas, pero en realidad pasan. Más o menos. Si las buscas.

Aparte de los paseos, las pruebas de mi nueva Olympus E-510 han resultado enteramente satisfactorias y vuelvo a las alegrías de las cámaras reflex, esta vez en digital y con muchas sorpresas. Siempre he tenido el secreto deseo de usar un objetivo Zuiko original y ahora tengo dos; Dios mío, se me pone dura de sólo pensarlo.

Por otra parte hay más cambios, aunque no resultan relevantes aquí. No, no tengo novia; no es eso. Pero todo llegará, supongo.

Ah, el dibujo es mi primera prueba de entintado digital, y una muestra de que he perdido bastante práctica (es rígido y desproporcionado). Es bonito saber que hay tanto por hacer delante de uno.

Pronto, las fotos y las historias del viaje.