Me puse el otro día a dibujar mi versión del sello de la Orden del Temple (basado en uno de los sellos originales):

Como puede verse, son dos caballeros cabalgando juntos. Además, caballos. Malditos caballos, qué difíciles son de dibujar (más intentando la postura extraña del sello medieval). He tenido que meterle un montón de rayitas para disimular la mala factura.

Es curioso que el sello ponga SIGILLVM·MILITIVM·XPISTI: Sello de los soldados (latín) de Cristo (latín con letras griegas). ¿Por qué no poner CHRISTI? Al parecer era una pijada de diseño de la época usar el XP. La otra cosa curiosa es que salgan dos tipos montados en un caballo, cuando la Regla de la Orden lo prohibía explícitamente (cada caballero, además, podía disponer de un máximo de tres caballos). Esto es tema de discusión desde hace tiempo: ¿Era una alusión a lo pobres que eran los Templarios? ¿Era un símbolo ocultista-alquímico?

No está nada claro. Los Templarios usaron multitud de sellos a lo largo de su historia: el Templo de la Roca, la cruz paté, un águila bicéfala, la flor de lis… aunque este fue el más popular hacia el final.

Porque hacia 1220 la Orden controlaba las economías de media Europa. Eran comerciantes y banqueros, y prestaron dinero a muchos gobiernos. Y empezaron a resultar engorrosos. Así que la versión de algunos del sello templario, por ejemplo el papa Clemente V, era más bien esta otra:

Gays! Era la explicación de los dos tipos a caballo. Pijos y con dinero, adoraban al Baphomet al que besaban el culo, y practicaban el oscuro arte de la sodomía.

También estaba el punto de vista de los gobiernos, por ejemplo Felipe IV de Francia que estaba endeudado con ellos hasta las cejas:

así que en 1307 se los cargaron a todos, se repartieron sus bienes y se quedaron tan a gusto.

Estas son las cosas que hacen los gobiernos europeos de vez en cuando para saldar sus deudas: acusa a tu banquero de algo (artes negras como los templarios, canibalismo o complots megalomaníacos para los judíos) y te lo cepillas. Mucho cuidado, FMI y compañías. Mucho cuidado.