Este vídeo promocional de las gafas de sol Persol ha salido estos días en todas las páginas de diseño gráfico:

Con una estética “años ’60” y combinando animación tradicional con gráficos digitales, este comercial dirigido por  Kevin DartStéphane Coëdel está muy logrado. Mi problema es que, a múltiples niveles, esto provoca la Suprema Sensación de Fracaso que he descrito hace un par de días en otro post. Es como ver una peli de James Bond clásica, con esos ambientes mediterráneos, yates, chicas, bon-vivants… en palabras del príncipe Alfonso de Jolenjole, “He vivido en castillos, en palacios venecianos y en los mejores hoteles del mundo. He visto amanecer en playas de los cinco continentes. Me he mirado en los ojos de las mujeres más bellas del mundo“. No es envidia, sino el negro sentimiento de que no estás aprovechando tu existencia a tope, que estás traicionando al Guionista.

Esta sensación dura poco; lo justo para darse cuenta que todo eso -Mr. Persol, Mr. Bond, Mr. Hohenlohe- es mentira, que tu vida está bien, que los hay peores -Mr. Proper por ejemplo, Mr. Ambrosio de Ferrero Rocher, o el mayordomo de Tenn que no tiene ni nombre- pero siempre queda el poso amargo. ¿No podrían los creativos equilibrar un poco las cosas? ¿O sólo venden Persol en Mónaco?

A Year of Sun with Mr. Persol – HD de Yuki 7 en Vimeo.

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