Un profesor de educación física que paseaba por la costa de Izmir (oeste de Turquía) encontró el cadáver arrastrado por la marea hasta la arena de este extraño ser: es una cría malformada de delfín o, mejor dicho, de delfines.

Delfín de dos cabezas turco

La bicefalia es una malformación bastante bien conocida en teratología clínica, pero en este caso lo curioso es que el animal tenía al menos un año de edad al morir… significa que durante ese tiempo el monstruo estuvo viviendo, nadando y alimentándose sin problemas con esa constitución. Cómo se las apañaba es un misterio; la ausencia de aletas pectorales y la coordinación visual debían ser un problema bastante grave. ¿tal vez otros de su manada lo ayudaban hasta que falleció por otra causa? Parece que uno de los orificios respiratorios tampoco estaba bien formado, aunque la criatura debía tener un solo juego de pulmones.

La CosaPero el hocico de la criatura me recuerda demasiado a cierto cadáver quemado y congelado de una película. No me gustaría encontrarme a uno de estos “perros de mar” mutantes mientras estoy nadando…

 

Noticia en el Mirror.