Tiburón blanco, depredador ápice del marEl Smithsonian Channel nos trae una curiosa historia referente a una investigación rutinaria en los mares australianos del año pasado. Un equipo de biólogos marinos estaba etiquetando tiburones (con chips de seguimiento) para analizar su comportamiento y distribución, y colocaron una de estas etiquetas en una hembra de tiburón blanco sana y robusta de tres metros. Tres metros parece poca cosa para un Gran Blanco, pero estamos hablando de un apex predator -un superdepredador sin competencia en el mar, en plenas facultades físicas.

La etiqueta fue recuperada cuatro meses más tarde en una playa, no muy lejos de donde se había aplicado al tiburón. Los datos que contenía eran sorprendentes. Según estos, a las pocas semanas de insertarse la etiqueta el tiburón había bajado abruptamente a una trinchera submarina a 580 metros de profundidad. Al mismo tiempo la temperatura circundante había ascendido de 7.7ºC a 25.5º, algo sólo justificable a esas profundidades de una manera: el tiburón estaba dentro de la panza de algo.

Durante ocho días, la etiqueta permaneció a esa temperatura registrando subidas a la superficie e inmersiones sobre los cien metros de profundidad, hasta ser… escupida, o devuelta, a la costa. Pero, ¿qué depredador de las profundidades pudo comerse a un tiburón blanco?

Las hipótesis actualmente incluyen al calamar gigante (Mesonychoteuthis) o tal vez a otro tiburón blanco mayor: el canibalismo en esta especie no es raro y las profundidades registradas entran dentro de lo posible. La temperatura descarta a mamíferos como la orca, ya que su temperatura interior es muy superior (32º): esos veinticinco grados no vienen de un calor mamífero sino del metabolismo de la  digestión.

Enlace al Smithsonian Channel, con vídeo.

Visto en io9.