homunculoNormalmente el complejo sistema de células que forma el cuerpo humano (propias y extrañas, formando órganos y componentes sobre un plan programado y adaptable) funciona muy bien, pero como pasa con los organismos muy elaborados -ordenadores, coches modernos- a veces sus fallos son aparatosos y con tintes sobrenaturales.

Durante una operación de apéndice rutinaria en Japón, los médicos descubrieron junto a los ovarios de la paciente -una chica de 16 años- una masa extraña. Análisis posteriores confirmaron la presencia de lo que parecía ser un tumor benigno de óvulo. Tres meses más tarde, se realizó la extirpación quirúrgica; pero lo que apareció adherido al órgano de la paciente era algo más complicado.

El teratoma, de unos diez centímetros de diámetro, contenía lo que parecían ser nódulos de grasa y pelo. También hallaron una placa de hueso similar a un caparazón que envolvía un conjunto de células nerviosas bien desarrollado. Un análisis más detallado demostró que la cosa era un pequeño cerebelo vestigial, con sus pliegues, materia gris y blanca, y un rabito que hubiera sido el tronco encefálico. El caparazón era, por lo tanto, un cráneo sin formar.

¿Acaso era una hermana melliza, como en ocasiones ha ocurrido? No. Es habitual que los teratomas desarrollen tejidos variados como pelo, dientes, cartílagos y grasa. También tejido nervioso. Pero es muy raro que se llegue a formar una estructura prácticamente igual a la de un adulto. Estas estructuras son llamadas homúnculos por los médicos* y en muchas ocasiones pasan desapercibidos toda la vida.

La paciente no reportó ninguna alteración fisiológica ni de comportamiento, aunque a veces ocurre: el sistema inmunológico detecta el organismo intruso y ataca, siendo las propias células nerviosas del paciente “bajas colaterales” que resultan afectadas también, lo cual desemboca en cuadros de cambio de personalidad, pérdida de memoria, mareos y demás.

Well-formed cerebellum and brainstem-like structures in a mature ovarian teratoma: Neuropathological observations, en Wiley Online

* la teoría del “homúnculo” de Paracelso, común entre los alquimistas, planteaba la posibilidad de replicar la obra divina creando un ser humano operativo, si bien (humildad por delante) el resultado era tosco, a menudo inacabado, y diminuto.