Esta es la historia de Gilles Tréhin, un chico especial que tiene el síndrome de Asperger (una variante del autismo) y al que desde pequeñito le gusta dibujar; especialmente aviones y arquitectura. (Una voz en mi cabeza está preguntando: -¿y a quién no? pero, un momento, ya veremos). En 1985, con trece años, montaba las estructuras de una ciudad imaginaria con piezas de LEGO. A partir de ahí, esa cabeza empezó a urdir la trama de esa urbe con planos, edificios singulares, historia y contexto. Lo que para cualquier otro hubiera sido un pasatiempo fugaz se convirtió en una cosa casi tangible. Aquello que para otros no merecería tiempo ni esfuerzo (o se definiría como una obsesión) empezó a crecer y… oh milagro! Un pasatiempo se convirtió en fuente de fama y fortuna. Para que veas.

Actualmente Urville es una (imaginaria, insisto) ciudad francesa ampliamente dotada, con una geografía circundante e historia totalmente definida desde su fundación, más centenares de esbozos y dibujos arquitectónicos que reflejan un urbanismo moderno y bien planificado. Pero ¡cuidadín! Cualquier parecido con unos dibujos arquitectónicos normales es mera coincidencia. Un dibujante finge los fondos, provoca con sus perspectivas y volúmenes ocultos la ilusión de que hay más cosas detrás: pero los bocetos de esta metrópoli son capturas reales de un constructo real e interconectado que existe en el cerebro de alguien. Cada plaza, cada calle, existe como en esos simuladores de vuelo actuales en los que puedes moverte a tus anchas.

Gilles da conferencias, vende sus dibujos y ha publicado un libro, Urville.

La web en castellano.

Vía Lines and Colors.