El sueño de controlar la Fuerza percibiendo el continuo de la realidad mediante un simplísimo ajuste de la percepción -lo cual te permite ver y manipular cualquier elemento con la misma facilidad que mueves el dedo de un pie- es recurrente y molesto. Igual que el de volar, en el momento de despertarte aún recuerdas el truco, pero se desvanece antes de que puedas abrir los ojos. Prefiero una pesadilla de esas que te despiertas tembloroso y sudando, pero das gracias de estar vivo.