Un nuevo material ultraligero se añade a los conocidos aerogeles y las microrredes metálicas: el aerografito, constituido por una malla irregular de nanotubos huecos de carbono, desarrollado por las universidades de Hamburgo y Kiel con una técnica nueva. Con una densidad de 0,2 miligramos por centímetro cúbico (400 veces menos denso que la espuma de poliuretano) esta esponjosa sustancia está prácticamente hecha de aire. Su aspecto visualmente es el de una esponja negra; pero es electroconductiva, repele el agua, buen aislante térmico, opaco a los rayos X, y soporta bien la corrosión química. También puede comprimirse hasta 30 veces su volumen (recuperando luego la forma original) y es capaz de sustentar un peso 40.000 veces superior al suyo propio. Un producto realmente interesante para más de una industria (aeronáutica, baterías…)

Artículo en Phys.org