Microraptor-zhaoianusLa piel es un órgano subestimado: es la barrera final del organismo contra radiaciones, medio ambiente, patógenos y daños mecánicos. Una estructura bastante compleja que, por estas características de defensa, debe renovarse más a menudo de lo normal.

Los reptiles, por ejemplo, tienden a cambiar la capa externa de la piel de una sentada, dejando atrás una muda como un guante. Los cocodrilos y tortugas sin embargo suelen cambiarla a trocitos. Aves y mamíferos, poseedores de una piel más fina que los reptiles, también intercambian gradualmente estas células epiteliales en copos: cuando por razones varias, este desprendimiento se vuelve abundante, lo conocemos como caspa.

dinosaurio con caspaUn análisis de fósiles de la biota Jehol (Cretácico de China, hace 125 millones de años) excepcionalmente bien conservados ha permitido analizar muestras de piel de aves primitivas (Confuciusornis) y algunos dinosaurios maniraptóridos (MicroraptorBeipiaosaurus y Sinornithosaurus). La fosilización conserva detalles a nivel celular que permiten ver las minúsculas motitas de caspa, fragmentos de queratina poligonales claramente diferentes de otras estructuras como escamas de pescados o reptiles, mejillones o fragmentos del raquis de plumas.

Esto indica a los paleontólogos que tanto las aves basales, primitivas, como los dinosaurios terópodos tenían una piel muy similar a la de las aves modernas: fina, elástica y en constante renovación. Esto forma parte de los importantes cambios anatómicos que llevaron a los dinosaurios a un verdadero control de temperatura corporal (homeotermia) (por ejemplo, el desarrollo de un sistema muscular subcutáneo asociado a las plumas). Sin embargo, por la disposición estructural de estas caspas, parece que estas plumas no estaban asociadas con el vuelo.

Fossilized skin reveals coevolution with feathers and metabolism in feathered dinosaurs and early birds, en Nature Communications