El proyecto para la búsqueda de vida extraterrestre, SETI (en realidad son varios proyectos) que se remonta a los años 70, consistía originalmente en el análisis de ondas electromagnéticas procedentes del espacio en busca de un patrón “artificial”, es decir, una pauta que demostrara que la emisión estaba codificada y por lo tanto procedía de una fuente fabricada por un organismo inteligente. [email protected] era una forma de procesamiento compartido que analizaba estos datos hasta ayer; el 31 de marzo de 2020, la plataforma anunció que el proyecto entraba “en hibernación“.

¿Significa esto que YA TIENEN PRUEBAS DE VIDA EXTRATERRESTRE INTELIGENTE? ¿Que han visto algo aterrador y echan las persianas? No. Su anuncio indica que han llegado a un punto en que “han analizado todos los datos que necesitan por el momento” y que una ingente cantidad de datos procesados deben pasar a su interpretación al backend -el que llaman Proyecto Nebula. El nombre ya promete.

El aspecto del salvapantallas, algo “trekkie

Cuando apareció el [email protected], que permitía a los usuarios de todo el mundo ayudar procesando paquetes de datos (obtenidos principalmente del radiotelescopio de Arecibo), la Universidad de Berkeley desarrolló el Berkeley Open Infrastructure for Network Computing (BOINC) un sistema de computación distribuida pionero que utilizaba los tiempos muertos del procesador del PC para ejecutar los cálculos y además generar un bonito salvapantallas. ¡Estaba el extra de poder ser el primero en detectar una señal extraterrestre!

Esto ocurrió en 2002 y yo me apunté con la máquina que tenía en aquel tiempo, un Mac Pro “Pitufo”. Y así ha seguido hasta ahora, mientras BOINC iba añadiendo proyectos similares para desarrollos científicos en lo que es actualmente la red de computación más grande del mundo. En 2015, dejaron de tener apoyo económico del gobierno USA y ahora dependen de voluntarios.

Así que ahora activaré BOINC con:
[email protected], que utiliza la CPU para buscar señales astrofísicas débiles de estrellas de neutrones giratorias usando datos de los detectores de ondas gravitaciones LIGO, el radio telescopio de Arecibo, y el satélite de rayos-gamma Fermi*;
[email protected] que calcula formas y giros de asteroides en el Sistema Solar, y
[email protected] que determina las formas 3-D de proteínas en investigación de curas para algunas de las enfermedades humanas más importantes, y el diseño de nuevas proteínas para combatir enfermedades como el VIH, la malaria, el cáncer y el Alzheimer.

* Lo que decía Egon en Cazafantasmas acerca del “rastreador de telemetría que utiliza la NASA para detectar púlsares muertos en el espacio profundo”, pues eso.