El descubrimiento del Glomar Challenger

Glomar Challenger
El Glomar Challenger

El 5 de diciembre de 1970,  el Glomar Challenger -una nave científica de exploración de las profundidades marinas– realizaba un sondeo sobre el fondo de la cuenca venezolana cerca de Puerto Rico, cuando detectaron una anomalía magnética a unos 4390 metros de profundidad en las coordenadas 16º 34.74′ N, 68º 03.37’W.

Se especula con que el Glomar estaba buscando un submarino ruso hundido, pero lo cierto es que el buque ya tenía un amplio historial de exploraciones y descubrimientos como por ejemplo, la primera prueba de la crisis Messiniense (cuando el Mediterráneo se secó durante el Mioceno, causando depósitos de yesos y sales como los que se encuentran en las badlands de Tabernas en Almería) o la confirmación de la teoría de la deriva continental de Wegener.

La anomalía magnética que mapeó el Glomar

En todo caso, el Glomar tuvo una avería en sus propulsores de proa y tuvo que ser llevado a dique seco para reparaciones antes de que se pudiera perforar sobre la anomalía, pero el barco también estaba dotado con reflectores sísmicos* y había perforado la zona extrayendo cilindros de muestras geológicas, con lo cual tenemos una idea de lo que había debajo.

Corte estratigráfico propuesto para el Site 145

Coincidiendo con la anomalía magnética, que era extremadamente potente, se encontraba una discordancia en los sedimentos: bajo el lecho marino, a medio camino entre el horizonte A (compuesto de barro pelágico del Eoceno inferior) y el horizonte B (de piedra caliza) asomaba un cerro de dolerita volcánica con una extraña forma cilíndrica redondeada por arriba. Este objeto, de unos siete kilómetros de diámetro y 7,5 de altura, se pudo fechar especulativamente mediante paleomagnetismo como formado en el período Cretácico -la época final de los dinosaurios, para entendernos. La anomalía se clasificó como Site 145.

¿A quién no le viene a la mente 2001: A Space Oddysey y las excavaciones de la Tycho Magnetic Anomaly en la Luna cuando es desenterrado el Monolito (TMA-1)? Pero esta cosa es demasiado grande. Un bloque de piedra volcánica de ese tamaño tiene que ser un fenómeno geológico, al estilo de la Ayer’s Rock australiana, de forma singular.

El misterio de las alineaciones antiguas

Hasta aquí la parte normal. El asunto se complica cuando Francisco Javier Ropero (ingeniero electrónico y profesor en la Universidad Federal de Sâo Paulo, Brasil) plantea una teoría astroarqueológica interesante: cientos de monumentos megalíticos y construcciones religiosas a lo largo del mundo (y de distintas épocas) apuntan hacia un mismo lugar, que coincide con el Site 145.

¿Cómo es eso de que apuntan al mar Caribe? La cuestión que plantea este hombre es la siguiente: cuando un monumento posee un eje de simetría, sea este el acceso principal o una formación importante como un altar, la prolongación de este eje lleva directamente a las coordenadas de S145 con una precisión muy ajustada.

Angkor Wat, con su piscina y la avenida de acceso

Si nos fijamos en Angkor Wat, en Camboya (un complejo de templos construido por el Imperio Jemer en el siglo XII) el templo principal tiene una avenida de acceso. Si trazamos una línea desde Angkor Wat hasta S145 (teniendo en cuenta la curvatura terrestre) la línea pasa precisamente por esta avenida. Lo mismo ocurre con Stonehenge, Santiago de Compostela, la pirámide de Cuicuilco, Tiahuanaco, el gran templo de Gobekli Tepe,  y muchos más. Curiosamente, ningún monumento egipcio está orientado así.

Por otra parte, las líneas de unión entre el Site 145 y cada monumento, si se prolongan hacia el lado opuesto siguiendo la curvatura terrestre (líneas loxodromas) intersectan la posición del Polo Norte magnético del momento en que se construyó el monumento, lo cual es aún más extraño.

La idea, tal como la plantea Ropero, no pasa por premisas de alienígenas o conocimientos místicos; de forma resumida (al final adjunto enlaces al vídeo de la conferencia TEDx donde creo que mejor se explica el asunto) se trataría de una manifestación visual del potente polo magnético del Site 145 visible desde todos los puntos del planeta, la cual permitiría orientar estas construcciones de la misma manera que la salida del sol o las estrellas en una fecha dada.

Una aurora boreal serpentina

¿Qué evento astronómico podría generar tal espectáculo que todos los pueblos que lo ven acaban construyendo templos vinculados a él? El hecho de que muchos son monumentos solsticiales, es decir, que también de alguna manera celebran los eventos estacionales en los que la Tierra ofrece mayor inclinación hacia el Sol, y la relación con el Polo Norte, lleva a pensar a Ropero en algún tipo de corriente iónica provocada por las eyecciones de plasma solar, que al interactuar con el campo magnético terrestre en sus zonas más débiles (los polos) generaría fenómenos luminosos al estilo de las auroras boreales, fenómenos que apuntarían visualmente al polo Sur secundario que representa el Site 145.

Un punto interesante resaltado en la conferencia es la similitud de estos cordones luminosos de plasma con serpientes, que en casi todas las mitologías tienen un profundo significado cosmológico y aparecen reflejadas en muchas de las edificaciones aquí descritas.

…y aparece la Atlántida

Un elemento posterior de la hipótesis de Ropero consiste en identificar el Site 145 con el concepto más clásico del continente perdido de Atlantis, es decir, el relato que ofrece Platón en el Critias y es la base de toda la mitología sobre este tema. El profesor toma literalmente las descripciones de la isla en forma de anillos concéntricos y sus dimensiones, y la sitúa en la meseta submarina localizada bajo el mar Caribe.

Un Sivalingam famoso

También se añade un componente místico al identificar el extraño cerro de dolerita sumergido con un símbolo hindú, el lingam (representación del falo erecto del dios Siva, un elemento apotropaico que también es común en casi todas las culturas humanas). La estimación de que los antiguos conocían la existencia de este lingam geológico sepultado bajo las aguas tiene consecuencias que el propio profesor Ropero considera sorprendentes.

La legendaria ciudad de Atlantis

Hay varios puntos que chocan en este planteamiento. Para empezar, si bien casi todas las culturas constructoras de monumentos tenían un buen bagaje de conocimientos astronómicos, la capacidad para orientar a un punto de la Tierra con una precisión de segundos de arco es demasiado, sobre todo cuando ese punto se encuentra sumergido en un mar desconocido y a una profundidad inimaginable.

Luego está el hecho cronológico: los monumentos mencionados pertenecen prácticamente a todos los períodos de la prehistoria e historia humanas, y aunque en algunos sirve la excusa de que están erigidos sobre monumentos más antiguos, en general tenemos un margen de miles de años** para lo que se supone que fue un evento visible. ¿Y cómo no hay testimonios escritos de semejante espectáculo?

Otro problema de índole cronológica es que el cerro de dolerita lleva enterrado desde la época de los dinosaurios, y está sumergido al menos desde el Eoceno (56-34 millones de años atrás) lo que nos llevaría a pensar que los habitantes de la Atlántida eran cualquier cosa menos humanos, o mamíferos si cabe.

Y sin embargo, no se puede negar el hecho de la alineación y el objeto presente bajo las aguas del Caribe. Sería interesante que los sucesores del Glomar Challenger volvieran a hacer prospecciones por aquella zona…

* un reflector sísmico utiliza una serie de cargas explosivas para generar ondas que, al rebotar bajo la corteza terrestre, revelan las diferentes capas de densidad que se van encontrando.

** este ha sido siempre un obstáculo en la teoría de la cultura madre (sea la Atlántida u otra) con elementos comunes a varias civilizaciones de la Antigüedad: construcciones piramidales, sillería lítica muy trabajada, símbolos e incluso lenguajes sorprendentemente similares… pero en la que resulta inexplicable el abismo temporal, por ejemplo, entre las pirámides mesoamericanas, las asiáticas o las egipcias.  

El informe original del Deep Sea Drilling Project, aquí (pdf)

El vídeo de la conferencia de Javier Ropero en TEDx

Visto (más bien oído) en el programa Espacio en Blanco de RNE.

El Facebook de Javier Ropero, Atlantis Near You, con mas vídeos e información.