Un reciente y accidentado viaje a Portugal me ha permitido ampliar la infame colección de fotos macabras, ya que las ancestrales costumbres de enterramiento lusas son más morbosas que las de por aquí. Por supuesto también hay fotos normales… se pueden ver en los lugares habituales, en las galerías a las que por cierto he cambiado el aspecto (mis disculpas por adelantado ante posibles ataques epilépticos, etc.):

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las famosas panorámicas

Aún así, hay algunas que pasarán directamente a los archivos secretos, hallazgos clandestinos casi siempre hechos con el móvil. Estas fotos pondré directamente aquí dado su carácter fugaz y freaky, como esta publicidad de una valla en Gaia, frente a Porto:

Sauna polloComo es habitual, la foto se amplía al clickar en ella. No creo que vuelva a comer pollo por un tiempo.

El paseíllo me llevó también a tierras de Salamanca (una sorpresa inesperada y monumental, a saber de dónde sacaban tanta piedra en aquella época) y al parque natural de las Tablas del Daimiel, donde pasé una agradable noche al raso entre nubes de mosquitos. Un recuerdo no documentado es el de un cartel clavado en las aguanosas inmensidades que ponía: “PELIGRO. TURBERAS -las capas subterráneas pueden deflagrar espontáneamente“. Estupendo, una ciénaga y campo de minas al mismo tiempo. No me canso de descubrir cosas peores cada vez.