espejos 2

En verano anda uno ligero de ropas y los dos o tres espejos de casa se burlan. No sé si es por la iluminación o que tengo una barriga con geometría variable, pero el reflejo va de un satisfactorio abdomen plano a una panza cervecera muy injusta (porque yo cerveza, poca).

Otra cosa curiosa es que, a medida que la edad te va desprendiendo la carne del cráneo, tu cara boca abajo parece diez años más vieja que estando boca arriba. ¡Prueba!