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	<title>el cubito archivos - elece.net</title>
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	<title>el cubito archivos - elece.net</title>
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		<title>La misteriosa caverna «egipcia» del Cañón del Colorado</title>
		<link>https://www.elece.net/la-misteriosa-caverna-egipcia-del-canon-del-colorado/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[ObiWan]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 29 Sep 2018 23:36:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[el cubito]]></category>
		<category><![CDATA[enigmas]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En este siglo XXI de fotografías falsas e Internet, donde cualquiera puede publicar las estupideces que le vengan en gana (ejem!) tendemos a creer que la nuestra es una cultura saturada de mentiras, engaños y conspiraciones sin equivalente en el pasado. Esto nos lleva a pensar que no sólo nos ofrecen información falsa, sino que [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>En este siglo XXI de fotografías falsas e Internet, donde cualquiera puede publicar las estupideces que le vengan en gana (ejem!) tendemos a creer que la nuestra es una cultura saturada de mentiras, engaños y conspiraciones sin equivalente en el pasado. Esto nos lleva a pensar que no sólo nos ofrecen información falsa, sino que nos ocultan aquella que no interesa que sepamos.</p>
<p>Pero el pasado también ofrece sorpresas. El 5 de abril de 1909, el <em>Arizona Gazette</em>&nbsp;de Phoenix publicaba en portada&nbsp;un artículo bastante extenso anunciando el espectacular hallazgo de un explorador en los desérticos parajes del <strong>Gran Cañón del Colorado</strong> (Arizona, USA).</p>
<h3>La historia del <em>Gazette</em></h3>
<figure id="attachment_8907" aria-describedby="caption-attachment-8907" style="width: 296px" class="wp-caption alignleft"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-8907" title="Gazette" src="https://www.elece.net/blog/wp-content/uploads/2018/09/Did-ancient-Egyptians-travel-to-North-America.jpg" alt="Gazette" width="296" height="645"><figcaption id="caption-attachment-8907" class="wp-caption-text">Recorte del «Gazette»</figcaption></figure>
<p>El relato describía con detalle cómo<strong>&nbsp;G.E. Kincaid</strong>, un cazador y explorador de Idaho en busca de minerales, observó mientras navegaba por una angosta garganta ciertas marcas en el sedimento que atrajeron su atención.</p>
<p>Kincaid descendió a la orilla y tras subir a una especie de repisa descubrió unos inconfundibles escalones tallados en la roca, que conducían a la boca de una cueva (la cual quedaba oculta a la vista desde el río). En el interior se extendían interminables pasillos de unos tres metros y medio de anchura y cámaras excavadas en la montaña, cuyo contenido era espectacular: cuerpos momificados cubiertos de telas de corteza de árbol y arcilla, objetos de cobre y un metal grisáceo, pequeñas cabezas labradas desparramadas por el suelo y otros artefactos. Sobre urnas, tabletas de piedra y paredes&nbsp;aparecían jeroglíficos de tipo «egipcio u oriental» (o sea, que podían ser cualquier cosa). Una de las piezas más exóticas era una estatua tallada en mármol a unos trescientos metros de la entrada, representando un ídolo sentado con las piernas cruzadas y una flor en cada mano, de estilo más oriental que egipcio.</p>
<p>El explorador -con más de treinta años de experiencia trabajando para la <em>Smithsonian Institution</em>&#8211; recogió algunos artefactos y muestras y se las llevó de vuelta a Yuma donde las remitió a Washington. Allí y tras analizarlas, la Smithsonian preparó una expedición bastante importante de 30 o 40 personas dirigidas por el profesor&nbsp;S. A. Jordan que para la fecha en que se publicó el artículo, ya había explorado una cierta cantidad de pasajes y planeaba ampliar la campaña arqueológica para descifrar el origen de aquel hallazgo, cuya clave estaría en los jeroglíficos.</p>
<h3>Desmontando el mito</h3>
<p>La noticia quedó abandonada durante mucho tiempo, por lo menos hasta el año 2003 en que se intentó localizar el rastro de la expedición. Para empezar, la Smithsonian no tenía registros de ningún «profesor S.A. Jordan» ni, obviamente, del hallazgo material de una cultura oriental muy avanzada enterrada en el desierto americano. Tampoco se pudo encontrar a «G.E. Kincaid de Lewinston, Idaho» en ninguno de los registros civiles de Idaho federales, estatales o locales; de hecho el artículo mencionaba que Kincaid era «<em>el primer blanco nacido en Idaho</em>» y la Sociedad Histórica de Idaho indica que realmente fue</p>
<blockquote class="wp-block-quote"><p>«<em>Eliza Spaulding, la hija de los misioneros Henry Harmon Spaulding y Narcissa Spaulding, que nació en Lapwai, Idaho, en 1837.</em>«</p></blockquote>
<p>Por otro lado, el único medio que publicó la noticia fue el<em> Arizona Gazette</em> y nunca más se supo. ¿Puede haber sido una broma tardía de <em>April&#8217;s Fool Day</em> (el 1 de abril, que se celebra como el Día de los Inocentes en España)? ¿O simplemente un relleno ficticio para completar la portada de un día sin eventos?</p>
<p>A principios de siglo, la ética periodística no era algo que se siguiera a rajatabla en los periódicos de provincias; a veces se editaban artículos que parecían relatos sacados de <strong><em>Amazing Stories</em> </strong>o <strong><em>Argosy</em></strong>. Estaba de moda <strong>Julio Verne</strong>, <strong>Ridder Haggard</strong> y <strong>Edgar R. Burroughs</strong>: aventuras exóticas, civilizaciones del pasado, mística oriental y el inicio de lo que sería la mitología extraterrestre.</p>
<figure id="attachment_8909" aria-describedby="caption-attachment-8909" style="width: 304px" class="wp-caption alignleft"><img decoding="async" class="wp-image-8909" title="Pictogramas Anasazi" src="https://www.elece.net/blog/wp-content/uploads/2018/09/símbolos-Anasazi.jpg" alt="Pictogramas Anasazi" width="304" height="237"><figcaption id="caption-attachment-8909" class="wp-caption-text">Pictogramas Anasazi</figcaption></figure>
<p>El concepto de «amarillismo» en prensa se supone que apareció en la carrera entre los periódicos de <strong>William Randolph Hearst</strong> y <strong>Joseph Pulitzer</strong>, que para aumentar la venta de sus publicaciones autorizaron la publicación de titulares sensacionalistas (los <em>click-bait</em> de la época) y la distorsión de la información para atraer a los lectores. Pero realmente este tipo de historias raras existían desde antaño: las «<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Serpiente_de_verano">serpientes de verano</a>» cuyo nombre apunta a su origen (relatos de avistamiento o hallazgo de serpientes marinas, de nula credibilidad, preparadas para llenar huecos en los tranquilos meses de verano). <strong><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Charles_Fort">Charles Fort</a></strong> estaba en pleno apogeo de su carrera, recopilando y filtrando este tipo de noticias raras para sus estudios sobre fenómenos extraños.</p>
<p>Por otro lado, en Norteamérica siempre ha existido una tradición para este tipo de noticias, impulsada por dos ideas: una, el deseo de los americanos de tener una tradición histórica que se remonte más de quinientos años y no se limite a asentamientos de cazadores-recolectores; y otra, la fantasía de participar en la saga bíblica del Antiguo Testamento de alguna forma, a través de tribus israelitas perdidas o migraciones de la antigüedad.</p>
<p>La historia, vista con ojo crítico, no tiene por dónde agarrarse: Si Kincaid estaba explorando el Cañón en busca de minerales en 1908 y descubrió la cueva a finales de año (saltándose la orden emitida por Theo Roosevelt ese mismo año, que al declarar al Cañón como Parque Nacional prohibía cualquier tipo de prospección minera en la zona) ¿cómo es que no se publicó nada del descubrimiento hasta que la expedición Jordan estaba ya bien iniciada? ¿Por qué el Smithsonian ocultaría un descubrimiento de este calibre? ¿Cómo nadie ha descubierto nada más, a pesar de que se ha intentado?&nbsp;La localización de la boca de la cueva es vaga, pero está definida: <em>unas 42 millas río arriba de El Tovar y Crystal Canyon</em>.</p>
<h3>¿Es todo mentira?</h3>
<figure id="attachment_8908" aria-describedby="caption-attachment-8908" style="width: 350px" class="wp-caption alignright"><img decoding="async" class="wp-image-8908 size-full" title="Cueva Stanton" src="https://www.elece.net/blog/wp-content/uploads/2018/09/grandcanyon_stantonscave.jpg" alt="Cueva Stanton" width="350" height="485" srcset="https://www.elece.net/wp-content/uploads/2018/09/grandcanyon_stantonscave.jpg 350w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2018/09/grandcanyon_stantonscave-108x150.jpg 108w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2018/09/grandcanyon_stantonscave-216x300.jpg 216w" sizes="(max-width: 350px) 100vw, 350px" /><figcaption id="caption-attachment-8908" class="wp-caption-text">La Cueva Stanton</figcaption></figure>
<p>¿O no?<br />
Hay algunos datos curiosos en toda esta historia. No vamos a caer en la conspiración clásica de «La Smithsonian oculta la verdad porque es demasiado terrible para el público». <a href="https://www.si.edu/">Esta institución</a> no es el FBI ni el Ejército: al igual que la NASA, cuanto más descubrimientos, más dinero. Cierto es que pertenece al gobierno americano&nbsp;y ha sido acusada habitualmente de ocultar información, pero siendo realistas&#8230; no tendrían motivo. Sin embargo, en el artículo no se dice expresamente que Kincaid o Jordan <em>pertenecieran</em> a la Smithsonian. Incluso puede que los nombres estén mal redactados o sean seudónimos.</p>
<p>De hecho, el autor del reportaje demuestra una falta de conocimientos bastante lamentable, y lo más sensacionalista del texto se podría atribuir a la redacción en sí. Kincaid en todo momento <em>sugiere</em> las similitudes con el arte egipcio, hindú o tibetano, pero por su descripción de las momias y artefactos está claro que habla de una cultura totalmente distinta. En un momento se indica que tales pictogramas se han hallado en otras zonas del Gran Cañón, lo cual podría indicarnos que el hallazgo podría ser un enterramiento Anasazi de cierta importancia aunque sin duda no tan espectacular como se lo pinta. Los Anasazi vivieron en la zona y se ha sugerido que podían practicar en ocasiones la momificación.</p>
<p>La situación de la cueva en el Cañón es otra historia. los datos que aporta Kincaid son bastante detallados: en un lugar que probablemente sea <strong>Kwagunt Rapids</strong>, al sur de&nbsp;Marble Canyon (donde por cierto está la cueva Stanton, pero esta es muy visible) se encontraría sobre una repisa alta (unos 600 metros!) que la oculta a la vista desde abajo. La idea de Kincaid era que probablemente esa altura sería el nivel del río en el momento en que la cueva fue utilizada, lo cual implica muchos milenios. Desde la parte alta del cañón, para acceder a la cueva habría que hacer un&nbsp;<em>rappel</em>&nbsp;de más de 453 metros.</p>
<p>Toda esta región del Cañón está poco explorada, a pesar de la cantidad de campings y rutas que existen. De hecho, la mayor parte de los visitantes que visitan el Cañón del Colorado no ven más que un ínfimo porcentaje del North Rim y las panorámicas del South Rim. Se podrían pasar <em>años</em> explorando todos los recovecos de esta gigantesca formación geológica; por ello no son raros los informes de «hallazgos arqueológicos» que luego resultan imposibles de localizar.</p>
<p><iframe style="border: 0; width: 100%; height: 300px;" src="https://www.google.com/maps/embed?pb=!1m18!1m12!1m3!1d16944.22658039913!2d-111.83073693025992!3d36.24838628713316!2m3!1f0!2f0!3f0!3m2!1i1024!2i768!4f13.1!3m3!1m2!1s0x87339f8a1b933b9d%3A0x77704b17649ab40d!2sKwagunt+Rapids!5e1!3m2!1ses!2ses!4v1538257000262" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p>
<p>Otro dato que aporta cierta credibilidad a esta dudosa historia es el siguiente: aunque la <em>Gazette</em>&nbsp;-y ningún otro medio- no volvió a informar jamás de las aventuras de la expedición Jordan, resulta que sí había reseñado en una ocasión a Kincaid: el 12 de marzo de 1909 se escribió un artículo acerca de la llegada a Yuma del explorador, que venía en bote desde Green River (Wyoming) siguiendo todo el curso del río Colorado.</p>
<blockquote class="wp-block-quote"><p><em>«Es el segundo hombre en hacer este viaje y vino solo en un pequeño esquife, deteniéndose por placer para investigar la zona circundante. Salió de Green River en octubre con un pequeño bote cubierto con remos y con una excelente cámara, con la cual tomó más de 700 vistas&nbsp;insuperables del río y los cañones. El Sr. Kincaid dice que una de las características más interesantes del viaje fue pasar a través de las compuertas de la presa Laguna. Hizo este peligroso trayecto solamente con la pérdida de un remo».</em></p></blockquote>
<p>¿Si era un personaje ficticio, el periodista de este diario de provincias se tomó la molestia de redactar un fondo introductorio un mes antes? Además, es una nota meramente descriptiva, para nada sensacionalista. Es extraño. Y me encantaría ver algunas de esas 700 fotos del Sr. Kincaid. ¿Tomaría alguna del exterior de la cueva? ¿O de los objetos que recogió?</p>
<p>Hablamos de una época de información confusa y de difícil acceso; un lugar tan salvaje donde (aún en la actualidad, y esto me sorprendió cuando me lo dijeron allí) te puedes morir y no encontrarán tus huesos hasta años después; periodistas cutres; instituciones gubernamentales secretistas; arqueólogos y exploradores a la antigua usanza. Lo más probable es que nunca sepamos qué vio Kincaid realmente, pero la historia es verdaderamente fascinante y vale la pena conocerla. Además, con ella lleno un artículo en el blog este verano flojo de novedades!</p>
<p>Visto en&nbsp;<a href="https://www.ancient-code.com">Ancient Code</a> y otros sitios</p>
<div class="wp-block-file"><a href="https://www.elece.net/blog/wp-content/uploads/2018/09/Exploraciones-en-el-Gran-Canon.pdf">Aquí&nbsp;adjunto una traducción inédita del artículo de 1909 del&nbsp;&lt;em&gt;Gazette:&lt;br/&gt;&lt;/em&gt;Exploraciones-en-el-Gran-Canon (Arizona Gazette-05.04.1909)</a><a class="wp-block-file__button" href="https://www.elece.net/blog/wp-content/uploads/2018/09/Exploraciones-en-el-Gran-Canon.pdf" download="Aquí&nbsp;adjunto una traducción inédita del artículo de 1909 del&nbsp;<em>Gazette:<br />
</em>Exploraciones-en-el-Gran-Canon (Arizona Gazette-05.04.1909)»>Descargar</a></div>
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		<title>Bep-Kororoti: cuando la antropología y los «astronautas antiguos» se juntan&#8230;</title>
		<link>https://www.elece.net/bep-kororoti-cuando-la-antropologia-los-astronautas-antiguos-se-juntan/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[ObiWan]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 28 Jan 2018 08:37:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[el cubito]]></category>
		<category><![CDATA[enigmas]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Hace algunos días, en uno de los podcasts que suelo seguir, se mencionó a alguien que despertó nostalgia en la sección X-Files de mi mente. El nombre es musical y llamativo: Bep-Kororoti. Supuestamente, un ser extraterrestre que visitó a una tribu amazónica dejando el duradero recuerdo de sus proezas grabado en la leyenda. Empecemos por [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Hace algunos días, en uno de los podcasts que suelo seguir, se mencionó a alguien que despertó nostalgia en la sección <em>X-Files</em> de mi mente. El nombre es musical y llamativo: <strong>Bep-Kororoti</strong>. Supuestamente, un ser extraterrestre que visitó a una tribu amazónica dejando el duradero recuerdo de sus proezas grabado en la leyenda.</p>



<p>Empecemos por el final, o más bien, la penúltima presentación del mito en la serie documental <em>Ancient Aliens</em> presentada por <strong>Giorgio Tsoukalos</strong>.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Bep Kororoti, El Anunnaki que vivió en el AMAZONAS y enseñó sus Armas al pueblo" width="1778" height="1000" src="https://www.youtube.com/embed/bf4SYzLarPo?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<figure class="wp-block-image alignleft size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="380" height="387" src="https://www.elece.net/wp-content/uploads/2018/01/traje-bep-kororoti.jpg" alt="" class="wp-image-8459" title="El traje de Bep-kororoti" srcset="https://www.elece.net/wp-content/uploads/2018/01/traje-bep-kororoti.jpg 380w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2018/01/traje-bep-kororoti-147x150.jpg 147w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2018/01/traje-bep-kororoti-295x300.jpg 295w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2018/01/traje-bep-kororoti-320x326.jpg 320w" sizes="auto, (max-width: 380px) 100vw, 380px" /></figure>



<p>La historia es un refrito de lo que <strong>Erich Von Däniken</strong> contaba en <em>El Oro de los Dioses</em> (que es de donde viene mi recuerdo) quien a su vez la oyó del antropólogo brasileño <strong>João Américo Peret</strong> a principios de los &#8217;70; aunque consta que la narración fue recogida de las tribus hacia los años &#8217;50. Correspondiente a un mito de los kayapó, una tribu de la Amazonia brasileña, el relato de Däniken se puede resumir así: Hace mucho tiempo, un personaje bajó de la sierra llamada <strong>Pukato-Ti</strong> hasta los poblados de los kayapó. Era Bep-Kororoti, un guerrero dotado de una maza mágica capaz de fulminar a cualquier atacante, arrasar el monte y machacar peñas. Vestía un traje de paja trenzada y tenía gran cantidad de conocimientos que, al cabo de un tiempo de convivencia, transmitió a los kayapó.</p>



<p>(Para leer el relato completo, mejor verlo aquí:&nbsp;<a href="http://lallave.arrakis.es/histori5.htm">http://lallave.arrakis.es/histori5.htm</a>)</p>



<p>Pasado un tiempo, la nostalgia se apoderó de Bep-Kororoti que partió de nuevo hacia Pukato-Ti, desapareciendo en medio de una nube de fuego y relámpagos. En su honor, los kayapó celebran danzas en las que visten con un <em><strong>bo</strong></em> (el traje con máscara de paja trenzada hecho a semejanza del original). Este traje tiene un sospechoso parecido al de un astronauta; si a ello unimos las alusiones a un arma letal, fuego y truenos, y el tema del «dador de conocimiento» ya tenemos el argumento perfecto: era un extraterrestre que se quedó voluntariamente en la Tierra, al punto de casarse y tener un hijo, para luego volver a las estrellas.</p>



<p>Dejemos de lado las dudas más sencillas, como (¿por qué en lugar de enseñarles medicina o matemáticas elementales a los kayapó, Bep se dedicó a instruirlos en el complejo sistema de intercambio parental y el uso de las «casas para hombres» que por otra parte son comunes a muchas otras tribus?) o (¿para qué diablos quería un traje EVA con casco si luego era capaz de tener hijos a la manera local?). Lo primero que se me ocurrió fue que este era un caso de contaminación cultural, como el mito de los <strong>Dogon</strong> y la estrella Sirio.</p>



<figure class="wp-block-image alignright"><img decoding="async" src="http://www.elece.net/blog/wp-content/uploads/2018/01/traje-bakairi.jpg" alt="traje-bakairi" class="wp-image-8458" title="Traje de paja Bakairi"/></figure>



<p>El tema Dogon -una tribu de Mali que había sido visitada por seres de la estrella Sirio, que les habían explicado datos astronómicos imposibles de verificar sin telescopios- resultó ser una combinación de malas prácticas involuntarias por parte de los antropólogos franceses&nbsp;<strong>Marcel Griaule</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Germaine Dieterlen</strong> entre 1931-1956 y las interpretaciones personales del escritor <strong>Robert Temple</strong> a finales de los &#8217;70 (hay aquí un paralelismo de fechas con nuestro mito de hoy!). ¿Podría ser que hacia los años &#8217;50, los kayapó hubiesen visto trajes espaciales (ya los había) lanzamientos de cohetes (también) y mazas láser (bueno, esto no) y con ello hubiesen adornado una leyenda anterior?</p>



<figure class="wp-block-image alignleft"><img loading="lazy" decoding="async" width="450" height="398" src="http://www.elece.net/blog/wp-content/uploads/2018/01/bakairi.jpg" alt="Danza Bakairi" class="wp-image-8460" title="Danza bakairi con trajes (variante falda)" srcset="https://www.elece.net/wp-content/uploads/2018/01/bakairi.jpg 450w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2018/01/bakairi-150x133.jpg 150w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2018/01/bakairi-300x265.jpg 300w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2018/01/bakairi-320x283.jpg 320w" sizes="auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px" /></figure>



<p>De hecho, hay referencias a Bep-Kororoti anteriores, como cuenta <strong>Levi-Strauss</strong> en sus <em>Mitológicas</em>: pero en estas transcripciones Bep era un miembro de la tribu, mosqueado porque mientras lavaba las tripas de un tapir sus compañeros le roban la carne dejándole solamente las patas. El pobre Bep le pide a su mujer que le afeite la cabeza, lo adorne con pinturas rituales y luego desata su ira con una maza que invoca el relámpago, tras lo cual se va (con su hijo). Esta leyenda parece ser una variante de otras que explican el origen de la lluvia y la tormenta.</p>



<p>Encontramos trajes de paja en referencias mucho más antiguas; <strong>Karl von den Steinen</strong> (1889) y <strong>Koch-Grünberg</strong> (1909) vieron tocados similares entre los bakairi, karajá y kauá, todas tribus de la zona del Xingú. No es raro que Bep-Kororoti esté asociado también a las <strong>abejas</strong> y la miel, porque los trajes y cascos de paja parecen muy aptos para la recogida de panales. Y por supuesto, hay trajes rituales de paja repartidos por todo el mundo. ¿Realmente parecen trajes espaciales? No más que el muñeco de Michelin. ¿Se pondría un visitante de una civilización avanzada un traje de actividades extravehiculares (<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Extravehicular_Mobility_Unit">EVA</a>) preparado para trabajar en entornos de vacío absoluto y alta radiación, cuando sabe que se va a mover en un mundo compatible con su biología? Mmm. Al final, lo único que nos queda es la <strong>maza láser</strong> que desata truenos y relámpagos.</p>



<p>Nada de esto quita que la Amazonia, y sobre todo la zona del Xingu, sea tierra de misterios y leyendas maravillosas (recordemos que a 500km al este está todavía perdido el coronel <a href="http://www.elece.net/blog/percy-fawcett-y-la-ciudad-perdida/">Percival Fawcett</a>, buscando su misteriosa Ciudad Z) en la cual queda mucho por descubrir. Y por cierto el mito -casi universal en América- del «visitante civilizador», sea Kukulkán, Viracocha, Coyote, Bochica, El-Al o como se llame, parece esconder referencias a <em>algún</em> hecho histórico que se nos escapa. Pero no hace falta vulgarizarla con semejanzas ridículas.</p>



<p>Es como si ahora comparásemos a Bep-Kororoti con <strong>Thor</strong> por lo de la maza (y ¿no hay algunos testimonios de una avanzadilla vikinga en Brasil?). También <strong>El-Al</strong>, el héroe civilizador sobrehumano de los tehuelches que escapó de su lugar natal y llegó sobre un pájaro a la Tierra, tiene nombre kryptoniano. Y creo recordar a <strong>Camazotz</strong>, el dios-murciélago maya, símbolo de la noche: enviado a la tierra a destruir a los humanos malvados de la primera raza, se le invocaba con braseros «<em>cuyas llamas parecían tocar el cielo</em>» (la bat-señal?) y cuyos templos o&nbsp;<em>tzinacalli</em> (la Casa del Murciélago) eran, naturalmente, subterráneos y secretos. Uy, si yo os contara&#8230;</p>
<p>La entrada <a href="https://www.elece.net/bep-kororoti-cuando-la-antropologia-los-astronautas-antiguos-se-juntan/">Bep-Kororoti: cuando la antropología y los «astronautas antiguos» se juntan&#8230;</a> se publicó primero en <a href="https://www.elece.net">elece.net</a>.</p>
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		<title>¿Un fósil humano de 9 millones de años en Europa?</title>
		<link>https://www.elece.net/un-fosil-humano-de-9-millones-de-anos-en-europa/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[ObiWan]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 12 Dec 2017 21:07:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[el cubito]]></category>
		<category><![CDATA[paleontología]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.elece.net/blog/?p=8383</guid>

					<description><![CDATA[<p>El blog está algo abandonado y retrasadillo, pero procuraré ponerlo al día. Algunos de estos artículos no son ya novedad, pero me parecen interesantes&#8230; como la controvertida noticia de unos dientes de aspecto humano encontrados en sedimentos del Mioceno (hace 9.7 millones de años) en Alemania. Últimamente, el árbol clásico de la evolución humana se [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>El blog está algo abandonado y retrasadillo, pero procuraré ponerlo al día. Algunos de estos artículos no son ya novedad, pero me parecen interesantes&#8230; como la controvertida noticia de <a href="https://www.welt.de/wissenschaft/article169786856/Dieser-Menschenaffen-Zahn-stellt-Archaeologen-vor-ein-Raetsel.html">unos dientes de aspecto humano encontrados en sedimentos del Mioceno</a> (hace 9.7 millones de años) en <strong>Alemania</strong>.</p>
<p>Últimamente, el árbol clásico de la evolución humana se ha visto sometido a cambios: el esquema de un grupo -partiendo de África y dispersándose por el mundo, Europa primero*, luego Asia y por fin América- ya se había visto demasiado simplista. Algo que parecía seguro era que los primeros pobladores europeos fueron primates del género <em>Homo</em> (<em>H. antecessor, heidelbergensis, ergaster</em>) que fueron ocupando el territorio hace 900.000 años, y probablemente sean los antecesores de <em>H. Neanderthalensis</em>. Este tipo humano está bien documentado en los magníficos yacimientos de la Sima de los Huesos de <strong>Atapuerca</strong>, pero también se ha hallado en Italia e Inglaterra.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft wp-image-8386 " title="El colmillo de Eppelsheim" src="http://www.elece.net/blog/wp-content/uploads/2017/12/canino-Eppelsheim.jpg" alt="El colmillo de Eppelsheim" width="512" height="278" />Lo que resulta demoledor entonces es el hallazgo de estos fósiles (un par de dientes, canino y molar) identificados por el descubridor, <strong>Herbert Lutz</strong> -del Museo de Historia Natural en Mainz- como posiblemente pertenecientes al género <em>Australopithecus</em>: un primate del cual no conocemos fósiles más antiguos a cinco millones de años en las zonas tropicales del sur y este de África. El yacimiento donde se encontró &#8211;<strong>Eppelsheim</strong>, cerca de Frankfurt- es conocido porque allí apareció el primer fósil de primate reconocido en Europa, en 1820.</p>
<p>¿Se puede considerar esto como un OOPART? ¿Los australopitecos eran capaces de viajar en el tiempo, o un ejemplar fue abducido por extraterrestres que lo dejaron cinco millones de años atrás de su época? ¿O podría ser que el ser humano evolucionase en paralelo en distintas zonas geográficas, y el hombre europeo tenga un origen local independiente del <em>Homo sapiens</em> africano?</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignright wp-image-8387 size-full" title="La muela del supuesto hominino" src="http://www.elece.net/blog/wp-content/uploads/2017/12/muelas.jpg" alt="La muela del supuesto hominino" width="450" height="344" srcset="https://www.elece.net/wp-content/uploads/2017/12/muelas.jpg 450w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2017/12/muelas-150x115.jpg 150w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2017/12/muelas-300x229.jpg 300w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2017/12/muelas-320x245.jpg 320w" sizes="auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px" /></p>
<p>A pesar de los titulares que aparecieron -que ya planteaban una reescritura del origen del hombre fuera de África- la inevitable duda llevó a una revisión de los restos. Hay muchas formas de interpretar un fósil, y en este caso el <em>colmillo</em> parece que puede ser un diente de algún rumiante. El molar es aún más discutible, y muchos paleontólogos aseguran que es muy semejante a los de un <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Pliopithecus">pliopitecoide</a>, un tipo de primate parecido a los gibones que sí habitaba Europa en aquella época.</p>
<p>No creo que haya habido malas prácticas en el caso de los paleontólogos alemanes, más bien un exceso de entusiasmo. Tuvieron el hallazgo guardado durante un año hasta comprobar la datación porque no se lo creían ni ellos; pero no se plantearon la posibilidad de que hubiera una respuesta más sencilla al misterio del australopiteco germano.</p>
<p>* En el Pleistoceno inferior, el nivel de la costa era algo más bajo que ahora, y esto nos da tres posibles puntos de entrada: Gibraltar y Sicilia (navegando) y la península de Anatolia en Turquía (a pie).</p>
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		<title>¿Han encontrado vida en Encélado? No.</title>
		<link>https://www.elece.net/han-encontrado-vida-en-encelado-no/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[ObiWan]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 15 Apr 2017 18:43:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[el cubito]]></category>
		<category><![CDATA[espacio]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Estos días ha surgido en todos los medios la noticia de que la NASA habría encontrado pruebas de vida microbiana en Encélado y Europa, lunas -respectivamente- de Saturno y Júpiter. Sobre todo los titulares de la prensa común, no sensacionalista (El País, ABC, etc) eran bastante espectaculares. Como suele ocurrir, se prestan a equívoco: parece [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.elece.net/blog/wp-content/uploads/2017/04/Encelado.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="thickbox alignleft wp-image-8150 size-medium" title="Encélado" src="https://www.elece.net/blog/wp-content/uploads/2017/04/Encelado-300x225.jpg" alt="Encélado" width="300" height="225" srcset="https://www.elece.net/wp-content/uploads/2017/04/Encelado-300x225.jpg 300w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2017/04/Encelado-150x113.jpg 150w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2017/04/Encelado-510x382.jpg 510w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2017/04/Encelado-320x240.jpg 320w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2017/04/Encelado.jpg 700w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a>Estos días ha surgido en todos los medios la noticia de que <strong>la NASA habría encontrado pruebas de vida microbiana en Encélado y Europa</strong>, lunas -respectivamente- de Saturno y Júpiter. Sobre todo los titulares de la prensa común, no sensacionalista (El País, ABC, etc) eran bastante espectaculares. Como suele ocurrir, se prestan a equívoco: parece que las noticias científicas se las dejan a los becarios. Entonces, ¿qué tal si precisamos un poco?</p>
<p>Desde hace ya casi cuarenta años sabemos que las lunas más grandes de los gigantes gaseosos de nuestro sistema solar tienen <strong>actividad geológica</strong>: un núcleo de magma caliente que provoca contracciones y desplazamientos de la corteza y actividad volcánica. Esto es posible en parte por su tamaño y en parte por la energía que proveen las mareas gravitatorias de su planeta, que retuercen y sacuden la luna como si fuera una enorme Powerball. Creo que la primera prueba de esto fue una pluma volcánica en <strong>Io</strong>, un mundo amarillento por el azufre. Pero cuando su hermana <strong>Europa</strong> mostró una superficie cubierta de hielo -hielo de agua, es decir, H<sub>2</sub>O cristalizado- se empezó a especular con la posibilidad de que bajo su superficie existiera un océano inmenso, tibio y líquido gracias al calor geotermal.</p>
<p>Las teorías sobre los mares europeos no se pudieron consolidar hasta que la misión <em>Galileo</em> se aproximó con mejores equipos que la <em>Voyager</em> y fotografió evidentes grietas en los glaciares de la luna, confirmando la fusión y desplazamiento de una corteza de hielo que se sustentaba sobre un mar líquido de kilómetros de profundidad. También se detectó la efusión de vapores de sulfuro de magnesio y cloruro de sodio: agua salada y chimeneas hidrotermales. Europa contiene, de hecho, <strong>mucha más agua que la propia Tierra</strong>.</p>
<p>(Un inciso: con una gravedad diez veces más baja que la terrestre la pesca tiene que ser espectacular allí, pero la dosis de <strong>radiación</strong> que viene de Júpiter es letal en la superficie; no son buenas playas)</p>
<p><a href="http://www.elece.net/blog/wp-content/uploads/2017/04/cassini.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="thickbox alignright wp-image-8151 size-medium" title="Cassini sobre Encelado" src="https://www.elece.net/blog/wp-content/uploads/2017/04/cassini-300x264.jpg" alt="Cassini sobre Encelado" width="300" height="264" srcset="https://www.elece.net/wp-content/uploads/2017/04/cassini-300x264.jpg 300w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2017/04/cassini-150x132.jpg 150w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2017/04/cassini-320x281.jpg 320w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2017/04/cassini.jpg 600w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a>Y ahora vamos a la noticia de esta semana. La sonda <em>Cassini</em>, que ronda <strong>Saturno</strong> y su sistema de lunas/anillos, ha pasado a través de uno de los géiseres o plumas hidrotermales que también brotan de la corteza helada de <strong>Encélado</strong>. El <a href="https://attic.gsfc.nasa.gov/inms/">espectrómetro de masas </a>de la sonda ha detectado, además de compuestos orgánicos y dióxido de carbono, <strong>hidrógeno molecular</strong>: seguramente un producto de la actividad geotermal.</p>
<p>En la Tierra, este hidrógeno emitido por las chimeneas geotermales es un recurso energético para muchos microbios extremófilos que viven de sintetizar metano. De hecho, se supone que la vida terrestre empezó así hasta que algunas algas desarrollaron la clorofila. Si ahora mismo lleváramos un frasco de estos extremófilos a Encélado, estarían muy a gusto allí. Es una buena noticia, pero ni de lejos significa que se haya encontrado vida o trazas de ella, sólo que es más posible que exista.</p>
<p>visto en <a href="https://www.newscientist.com/article/2127926-cassini-finds-final-ingredient-for-alien-life-in-enceladuss-sea/">New Scientist</a> y otros muchos sitios .</p>
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		<title>El discurso del jefe Seattle</title>
		<link>https://www.elece.net/discurso-del-jefe-seattle/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[ObiWan]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 23 Aug 2016 12:39:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[cultura]]></category>
		<category><![CDATA[curiosidades]]></category>
		<category><![CDATA[el cubito]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Hace poco escuchando un programa de radio emitieron la famosa carta que un jefe indio envió al presidente de los EEUU, con tonos ecologistas muy marcados; la carta además era leída por Constantino Romero, que siempre la da carisma a todo. Un jefe indio con la voz de Terminator y Darth Vader impone. Esta carta [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Hace poco escuchando un programa de radio emitieron la famosa carta que un jefe indio envió al presidente de los EEUU, con tonos ecologistas muy marcados; la carta además era leída por <strong>Constantino Romero</strong>, que siempre la da carisma a todo. Un jefe indio con la voz de <strong>Terminator y Darth Vader</strong> impone.<br />
<center><iframe loading="lazy" src="//www.youtube.com/embed/SOCCjpjq_XE" width="360" height="314" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></center><br />
Esta carta circula por ahí en muchas versiones; se pueden ver extractos en Facebook y páginas de chamanismo, <em>new-age</em> y ecología; pero siempre son resúmenes, y yo quería ver la versión completa. No me imaginaba a un nativo americano de esa época con semejante vocabulario y control de la sintaxis inglesa; posiblemente la carta fuera dictada o adaptada. Este es el resultado.</p>
<h3>El Jefe Seattle</h3>
<p><b><a href="http://www.elece.net/blog/wp-content/uploads/2016/08/Chief_seattle.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignright size-medium wp-image-7660" src="http://www.elece.net/blog/wp-content/uploads/2016/08/Chief_seattle-196x300.jpg" alt="Jefe Siahth en 1864" width="196" height="300" srcset="https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/08/Chief_seattle-196x300.jpg 196w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/08/Chief_seattle-98x150.jpg 98w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/08/Chief_seattle.jpg 294w" sizes="auto, (max-width: 196px) 100vw, 196px" /></a>Si-ahth </b>era líder de las tribus Suquamish y Duwamish de la zona de <strong>Puget Sound</strong> (Washington, el estado más al NW de EEUU). Su madre era duwamish y su padre, el jefe Shweabe de los suquamish. Desde joven había ganado gran reputación como guerrero; esto unido a su altura física y su potente voz le convirtieron en un orador estupendo. Nacido hacia 1786, fue testigo del avance imparable de los blancos en el continente norteamericano. En 1848 se bautizó por la iglesia católica, influido por unos misioneros franceses.</p>
<h3>El Pacto</h3>
<p>Después de ver cómo la viruela devastaba a su gente y la proliferación de los asentamientos de colonos en lo que eran sus tierras, Si-athth decidió pactar con los blancos entregando parte de su territorio -que de todas maneras le estaban quitando- a cambio de protección, subvenciones, derechos de caza y pesca y una reserva. En <strong>1855</strong> se firmó el <a href="http://web.archive.org/web/20080614133212/http://www.historylink.org/essays/output.cfm?file_id=2629">Tratado de Point Elliot</a>, por el cual el jefe Seattle es alabado y vilipendiado a partes iguales: unos lo ven como un traidor que se vendió a los blancos, y otros como un estratega que tomó el camino menos dañino posible. Pero otros muchos participaron en el tratado, incluyendo por ejemplo al jefe de los Snohomish <strong>Patkanim</strong>, que no mucho antes había planeado exterminar a todos los blancos para evitar que siguieran viniendo.</p>
<p><a href="http://www.elece.net/blog/wp-content/uploads/2016/08/patk.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="thickbox alignleft wp-image-7659" title="Jefe Patnakim" src="http://www.elece.net/blog/wp-content/uploads/2016/08/patk-223x300.jpg" alt="Jefe Patnakim" width="163" height="207" /></a>Hay que decir que aparte de los colonos, las tribus vecinas no siempre eran amistosas: hacia 1850 los snohomish le estaban comiendo el terreno a la gente de Si-ahth, y lo único que los frenaba un poco era precisamente que había colonos en medio; un ataque colateral a éstos hubiera representado la guerra definitiva con los blancos, y esto lo sabían ambos jefes. Está claro que Si-ahth, metido en la cultura y modos de los blancos, veía que un acuerdo con la parte más fuerte era la única opción.</p>
<p>Si-ahth murió tranquilamente a los ochenta años en la reserva de <strong>Port Madison</strong>, frente a la ciudad de Duwamps (que fue renombrada como <strong>Seattle</strong> en su honor en 1853).</p>
<h3>El Discurso</h3>
<p><strong>La primera versión</strong> de «la carta» apareció en el <em>Seattle Sunday Star</em> el 29 de octubre de 1887, en una columna escrita por el Dr. <strong>Henry A. Smith</strong>. Smith deja claro que no es una versión exacta, ya que es la compilación de notas tomadas durante un discurso del jefe Seattle de 1854 (un año antes de Point Elliot). Entre otras cosas, Seattle -que nunca aprendió a hablar inglés- dio su discurso en <strong>lushootseed</strong>, la lengua nativa. Se dice que alguien lo tradujo al chinook, y que Smith adaptó como pudo la alocución de media hora al texto que conocemos (ver enlace abajo). Se supone que Smith, escritor bastante bueno, dejó constancia de los fundamentos del discurso añadiendo muchos términos que serían imposibles de expresar en chinook o lushootseed.</p>
<p>Esta versión contiene todos los elementos agridulces de «la carta»: <em>se vienen días chungos para los nuestros, los blancos son poderosos, no nos queda otra&#8230;</em> pero falta toda la parte ecológica.</p>
<p><strong>La segunda versión</strong> es de finales de 1960 y la escribió el poeta <strong>William Arrowsmith</strong>, actualizando un poco el florido lenguaje victoriano de Smith; en contenido, es muy similar.</p>
<p><strong>La tercera versión</strong>, de 1972, la escribió el profesor <strong>Ted Perry</strong> como parte del guión para una película sobre ecología, <em>Home</em>. Perry se tomó una pequeña licencia literaria, cambiando aún más el texto y convirtiéndolo en una carta al presidente Franklin Pierce, carta que nunca existió. Aquí aparece toda la carga ecológica y algunas líneas incorporadas por el productor, John Stevens -de religión baptista- para hacerlo más compatible con sus conceptos, como lo de «<em>soy un salvaje y no entiendo&#8230;</em>» (aunque para esas fechas Si-ahth llevaba siete años bautizado como católico). La parte de «<em>he visto miles de bisontes pudriéndose en la pradera, disparados por los blancos desde el tren</em>» por ejemplo, es esclarecedora, porque en Puget Bay no hay bisontes ni hubo trenes hasta mucho tiempo después.</p>
<p>Hay una cuarta versión, un resumen del guión de Perry/Stevens, pero es la tercera la que más ronda los recovecos de Internet. El caso es que esto llegó a provocar una búsqueda de la citada carta en los Archivos Nacionales y la Biblioteca del Congreso, donde obviamente no encontraron nada.</p>
<p>Así que aunque la lectura de Constantino es bonita y hasta emociona, es todo una mentira bastante elaborada. Pero, ¿y todo lo que hemos aprendido sobre este líder y estratega del siglo XIX? Por cierto, los suquamish sobrevivieron a pesar de varias trastadas gubernamentales posteriores a Si-ahth y actualmente la tribu consta de un millar de miembros dentro y fuera de la reserva.</p>
<p><a href="http://www.suquamish.nsn.us/">Web de la tribu Suquamish</a></p>
<p><a href="http://www.synaptic.bc.ca/ejournal/smith.htm#.V7w1J5OLQk8">El texto (inglés) de la versión de Smith, probablemente lo más parecido al original</a></p>
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		<title>Descubriendo ciudades perdidas</title>
		<link>https://www.elece.net/descubriendo-ciudades-perdidas-laser/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[ObiWan]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 04 Jul 2016 19:43:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[arqueología]]></category>
		<category><![CDATA[el cubito]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El tema de las ciudades perdidas siempre resulta fascinante, incluso en estos tiempos donde mapas antiguos y expediciones a rincones olvidados ya no hacen falta: mediante Google Maps y paciencia, hasta un colegial puede encontrar restos ocultos bajo tierra, mar o selvas, aunque a veces el tema se vaya un poco de cauce como fue [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>El tema de las ciudades perdidas siempre resulta fascinante, incluso en estos tiempos donde mapas antiguos y expediciones a rincones olvidados ya no hacen falta: mediante Google Maps y paciencia, hasta un colegial puede encontrar restos ocultos bajo tierra, mar o selvas, aunque a veces el tema se vaya un poco de cauce como fue el caso del joven canadiense <strong>William Gadoury</strong>.</p>
<h2>K’aak Chi</h2>
<p><a href="http://www.elece.net/blog/wp-content/uploads/2016/07/Will.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-medium wp-image-7619" src="http://www.elece.net/blog/wp-content/uploads/2016/07/Will-300x219.jpg" alt="Will Gadoury" width="300" height="219" srcset="https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/07/Will-300x219.jpg 300w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/07/Will-150x110.jpg 150w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/07/Will.jpg 462w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a>A Will Gadoury, un estudiante de 15 años fascinado por las antiguas civilizaciones mesoamericanas, se le ocurrió relacionar las constelaciones más conocidas con la posición geográfica de las principales ciudades mayas; es bien sabido que esta cultura tenía un importante conocimiento astronómico, que además tenía relevancia en su religión. A ningún arqueólogo se le había ocurrido previamente esta idea, por lo visto.</p>
<p>Estudiando la distribución de las estrellas de 22 constelaciones diferentes, William descubrió que encajaban con la localización de <strong>117 complejos arqueológicos</strong> mayas desparramados entre México, Guatemala, Honduras y El Salvador. Extendió su búsqueda y descubrió un punto estelar donde no había reportada ninguna ciudad; pero rebuscando información en Google Maps, encontró que en ese punto había algo que parecía indicar la presencia de estructuras cubiertas por la selva.</p>
<p style="text-align: center;"><iframe loading="lazy" style="border: 0;" src="https://www.google.com/maps/embed?pb=!1m18!1m12!1m3!1d4117.061740832207!2d-90.16832168496909!3d17.944999091205997!2m3!1f0!2f0!3f0!3m2!1i1024!2i768!4f13.1!3m3!1m2!1s0x0%3A0x0!2zMTfCsDU2JzQyLjAiTiA5MMKwMDknNTguMSJX!5e1!3m2!1ses!2ses!4v1467661310979" width="600" height="450" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p>
<p>Las imágenes fueron confirmadas por los telescopios de la Agencia Espacial canadiense, con un objeto principal rodeado de unas 30 estructuras geométricas en lo que podría ser el mayor emplazamiento maya jamás descubierto. El propio William lo ha bautizado como <strong>K’aak Chi</strong>, «Boca de Fuego».</p>
<h2>Campos de maíz</h2>
<p>Poco después de que se publicara el hallazgo y el joven se convirtiera en una estrella de Internet, muchos arqueólogos empezaron a manifestar su escepticismo; algunos de una forma algo bruta, porque realmente William había demostrado una gran iniciativa en su esfuerzo.</p>
<p>El problema de construir una civilización sobre un mapa de constelaciones es que es poco práctico. Diferente es si hablamos de monumentos o piezas escultóricas, o incluso geoglifos como los de <strong>Nazca</strong>; pero las ciudades mayas que ahora vemos son la parte «oficial» -la zona de templos, edificios administrativos y las explanadas comunales- de una estructura mucho más grande, de crecimiento irregular, de viviendas de madera y adobe que han desaparecido. Estas comunas se disponían en terrenos con acceso al agua subterránea de los pozos o <em>cenotes</em>, y con posibilidad de disponer terrenos de cultivo. Colocarse en un lugar porque coincide con la posición (relativa a otra ciudad previamente construida) de una estrella es un poco suicida, además de que exige plantearse <em>a priori</em> la creación de estas ciudades. Pero entonces, ¿por qué coinciden los mapas?</p>
<p>Volvemos a nuestra vieja amiga la <strong>pareidolia</strong>: si seleccionamos -a nuestro antojo- dentro de las constelaciones conocidas del hemisferio norte*, disponemos la escala que nos conviene, y lo colocamos sobre las selvas centroamericanas plagadas de cientos de emplazamientos&#8230; la mayoría tendrá su estrella, y nos faltarán.</p>
<p>¿Qué es lo que hay en K’aak Chi, entonces? La estructura parece ser los restos de un <strong>campo de maíz</strong> o <em>milpa</em>, característico de la agricultura de roza y quema practicada en la jungla. O un cultivo ilegal de marihuana, que no es raro en esa zona. Hasta que no se visite el lugar con un equipo mínimamente preparado, no lo sabremos con certeza.</p>
<h2>Escaneo láser en Camboya</h2>
<p><a href="http://www.elece.net/blog/wp-content/uploads/2016/07/ciudade-perdidas-de-Angkor.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="thickbox alignright wp-image-7620 size-medium" title="Imágenes del escaneo LIDAR sobre la zona de Angkor revelan ciudades perdidas. Imagen © Cambodian Archaeological Lidar Initiative" src="http://www.elece.net/blog/wp-content/uploads/2016/07/ciudade-perdidas-de-Angkor-300x194.jpg" alt="Ciudades perdidas de Angkor" width="300" height="194" srcset="https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/07/ciudade-perdidas-de-Angkor-300x194.jpg 300w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/07/ciudade-perdidas-de-Angkor-150x97.jpg 150w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/07/ciudade-perdidas-de-Angkor.jpg 800w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a>Por otra parte, <a href="http://angkorlidar.org/2016/05/cross-section-results-2015-campaign/">arqueólogos camboyanos</a> han comunicado el descubrimiento de nuevas ruinas en el entorno de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Angkor"><strong>Angkor</strong></a>, antigua capital del Imperio Jemer y uno de los tesoros monumentales de Asia. Usando tecnología de escaneo láser aerotransportado sobre una superficie de más de 1900 km<sup>2</sup>, los expertos revelaron varias ciudades de alrededor de 900 a 1400 años de antigüedad. Algunas son tan grandes que compiten con el tamaño de la capital de Camboya, <strong>Phnom Penh</strong>. Esto no solo amplía el tamaño de la capital jemer (que en el siglo XII pudo haber sido el mayor imperio del planeta) sino que plantea dudas sobre el destino final de sus habitantes.</p>
<h2>Un monumento escondido en Petra</h2>
<p><a href="http://www.elece.net/blog/wp-content/uploads/2016/07/Petra.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="thickbox alignleft wp-image-7621 size-medium" title="Restos enterrados de un edificio en Petra (foto © National Geographic)" src="http://www.elece.net/blog/wp-content/uploads/2016/07/Petra-247x300.jpg" alt="Restos enterrados de un edificio en Petra (foto © National Geographic)" width="247" height="300" srcset="https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/07/Petra-247x300.jpg 247w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/07/Petra-123x150.jpg 123w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/07/Petra.jpg 493w" sizes="auto, (max-width: 247px) 100vw, 247px" /></a>Y también con drones y satélites ha aparecido un monumento enterrado justo bajo las narices de todo el mundo: en el centro de la ciudad fantasma de <strong>Petra</strong>, capital de los nabateos entre el VI a.C. y el VI d.C. y monumento incluido por la UNESCO dentro del Patrimonio de la Humanidad.</p>
<p>La mayor parte de las ruinas visibles actualmente pertenecen al segundo período de esplendor de la ciudad, del I a.C. al II d.C., pero esto parece ser al menos un siglo más antiguo. Situado algo lejos de la ruta visitada habitualmente, al sur del Gran Templo -recordemos que el entorno arqueológico de Petra abarca más de 264 km<sup>2</sup> de desierto encajonado entre desfiladeros- es una plataforma casi cuadrada de 56 por 49 metros con otra más pequeña encima. Hay restos de una columnata y una gran escalera, y un pequeño edificio de unos 9 metros de lado. Claramente, <strong>no</strong> es una <em>milpa</em>.</p>
<p>Esta estructura abierta no tiene equivalente con ninguna otra de Petra. Tal vez fue una plataforma ceremonial de uso público; sería la segunda estructura elevada más grande de la ciudad, después del Monasterio (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Deir"><em>Al Deir</em></a>).</p>
<p class="headline__heading"><em><a href="http://www.telegraph.co.uk/news/2016/05/10/canadian-teenager-discovers-ancient-mayan-city-lost-in-jungles-o/">Star pupil finds lost Mayan city by studying ancient charts of the night sky from his bedroom</a>, </em>en el<em> Telegraph.</em></p>
<p class="content__headline js-score"><em><a href="https://www.theguardian.com/world/2016/jun/11/lost-city-medieval-discovered-hidden-beneath-cambodian-jungle">Revealed: Cambodia&#8217;s vast medieval cities hidden beneath the jungle</a>, </em>en el<em> Guardian.<br />
</em></p>
<p class="main-title md-title mt_col-12 mt_col-lg-9"><em><a href="http://news.nationalgeographic.com/2016/06/space-archaeology-satellite-petra-ancient-city-discovery-jordan-monument/">Massive New Monument Found in Petra</a>, </em>en<em> NG</em></p>
<p class="headline__heading">* <strong>Ivan Šprajc</strong>, del Instituto de estudios espaciales y antropológicos de <del>Syldavia</del> Eslovenia, indica acertadamente que conocemos muy pocas constelaciones mayas, cuya composición difiere de las nuestras, lo cual hace difícil intentar hacer una correlación precisa.</p>
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		<title>La ciudad perdida de Zakynthos: hace 5 millones de años</title>
		<link>https://www.elece.net/la-ciudad-perdida-zakynthos-5-millones-anos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[ObiWan]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 06 Jun 2016 08:24:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[arqueología]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Unos restos arquitectónicos submarinos hallados en 2013 frente a la costa de Zakynthos (Grecia) han sido analizados y la conclusión es que no son de origen humano. Fueron construidos hace al menos cinco millones de años por unos seres notablemente diferentes a nosotros. El descubrimiento de los restos por parte de buceadores (es un sitio turístico) bajo el golfo [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.elece.net/blog/wp-content/uploads/2016/06/zakynthos.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="thickbox alignleft wp-image-7577 size-medium" title="Buzos en Zakynthos. Foto © Universidad de Atenas" src="http://www.elece.net/blog/wp-content/uploads/2016/06/zakynthos-300x225.jpg" alt="Buzos en Zakynthos" width="300" height="225" srcset="https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/06/zakynthos-300x225.jpg 300w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/06/zakynthos-150x113.jpg 150w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/06/zakynthos-400x300.jpg 400w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/06/zakynthos.jpg 634w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a>Unos restos arquitectónicos submarinos hallados en 2013 frente a la costa de <strong>Zakynthos</strong> (Grecia) han sido analizados y la conclusión es que no son de origen humano. Fueron construidos hace al menos <strong>cinco millones de años</strong> por unos seres notablemente diferentes a nosotros.</p>
<p>El descubrimiento de los restos por parte de buceadores (es un sitio turístico) bajo el golfo de Alykanas, a una profundidad de 2 a 6 metros, no era inusual. La isla, como toda la región, tiene una historia importante. Conocida como <strong>Yllessa</strong> por los locales, se dice que su primer asentamiento fue fundado por Zakynthos, hijo de Dardanos, rey de Frigia. También es una zona de frecuente actividad tectónica, con lo cual no es imposible que un edificio costero quedara cubierto por las aguas a consecuencia de una subida del nivel del mar o un <em>tsunami</em>.</p>
<p><a href="http://www.elece.net/blog/wp-content/uploads/2016/06/pavimentos.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="thickbox alignright wp-image-7579 size-medium" title="&quot;Pavimentos&quot; bajo el agua" src="http://www.elece.net/blog/wp-content/uploads/2016/06/pavimentos-300x203.jpg" alt="pavimentos" width="300" height="203" srcset="https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/06/pavimentos-300x203.jpg 300w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/06/pavimentos-150x101.jpg 150w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/06/pavimentos.jpg 400w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a>Con una extensión estimada de 12 hectáreas (?) el yacimiento contiene las bases de al menos 30 columnas dispuestas en hilera en lo que parece ser una avenida, así como restos de pavimentos de algún patio o similar. Significativamente, no se encontraron restos de cerámica, esculturas ni ningún otro signo de vida o manifestación cultural; sólo la base de lo que debió ser un enorme edificio o conjunto de edificaciones. Pero las muestras recogidas por los arqueólogos para su análisis mineralógico y datación dieron unos resultados muy diferentes a lo esperado.</p>
<p><a href="http://www.elece.net/blog/wp-content/uploads/2016/06/columna.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="thickbox alignleft wp-image-7578 size-medium" title="Una de las columnas, con parte del fuste. Foto © Universidad de Atenas" src="http://www.elece.net/blog/wp-content/uploads/2016/06/columna-300x225.jpg" alt="columna" width="300" height="225" srcset="https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/06/columna-300x225.jpg 300w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/06/columna-150x113.jpg 150w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/06/columna-400x300.jpg 400w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/06/columna.jpg 634w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a>Resulta que la roca en la que fueron esculpidas estas bases de columna no es mármol, sino <strong>dolomita</strong>: un carbonato de calcio y magnesio formado por bacterias. Por lo visto el lugar era hace unos cinco millones de años un terreno geológicamente activo, lleno de escapes de gas caliente procedente del subsuelo. Estas <strong>chimeneas hidrotermales</strong> (localizadas a lo largo de una falla en el suelo marino) daban cobijo a una comunidad de <strong>bacterias sulforreductoras</strong> que se alimentaban del metano que salía, transformando a su vez el sedimento calcáreo que rodeaba la chimenea en sólida dolomita. Así se formaron estos <em>donuts</em> y tubos en hilera a lo largo de la falla -los hay también mucho más pequeñitos- y, al erosionarse el frágil sedimento exterior con el tiempo, quedaron expuestos en la forma que vemos hoy. En cuanto a los pavimentos, al igual que pasa con los «suelos de baldosas» de las pirámides de Bosnia o las curiosas texturas de terrenos de Marte y Plutón, son sedimentos calcáreos fracturados y contraídos por cambios térmicos que toman esa forma de mosaico.</p>
<p>Moraleja: incluso cuando miramos con atención, vemos lo que queremos ver. En este caso, tanto la disposición en hilera como el tipo de columna y la presencia de suelos pavimentados era <em>a priori</em> perfectamente plausible, y también el sitio geográfico (esto mismo en el fondo de una fosa atlántica hubiera resultado poco factible, aunque allí las chimeneas geotermales son mucho más comunes) pero la respuesta resultó ser otra. Hay que ir con cuidado y cotejar todos los hechos que se nos ponen delante, y algunos más.</p>
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		<title>Tal vez nunca convivimos con un Hobbit</title>
		<link>https://www.elece.net/tal-vez-nunca-convivimos-los-hobbits/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[ObiWan]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 22 May 2016 12:30:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[arqueología]]></category>
		<category><![CDATA[el cubito]]></category>
		<category><![CDATA[enigmas]]></category>
		<category><![CDATA[paleontología]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El Homo floresiensis -apodado Hobbit por su tamaño pigmeo, un metro de altura y unos 25 kg, de peso estimado, además de sus grandes cuencas oculares que recuerdan a Elijah Woods- es uno de nuestros primos extintos, posible descendiente de Homo erectus adaptado a la vida en un entorno aislado (Isla de Flores, Indonesia). Es [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.elece.net/blog/wp-content/uploads/2016/05/Hobbit.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="thickbox alignleft wp-image-7518 size-medium" title="Esqueleto del Homo floresiensis o &quot;Hobbit&quot;" src="http://www.elece.net/blog/wp-content/uploads/2016/05/Hobbit-300x221.jpg" alt="Esqueleto del Homo floresiensis o &quot;Hobbit&quot;" width="300" height="221" srcset="https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/05/Hobbit-300x221.jpg 300w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/05/Hobbit-150x111.jpg 150w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/05/Hobbit.jpg 680w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a>El <strong><em>Homo floresiensis</em> </strong>-apodado <strong><em>Hobbit</em></strong> por su tamaño pigmeo, un metro de altura y unos 25 kg, de peso estimado, además de sus grandes cuencas oculares que recuerdan a Elijah Woods- es uno de nuestros primos extintos, posible descendiente de <em>Homo erectus</em> adaptado a la vida en un entorno aislado (<strong>Isla de Flores</strong>, Indonesia). Es sabido que muchas especies reducen su tamaño para adaptarse a estos entornos isleños, de hecho en la misma Flores existía un elefante enano (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Stegodon"><em>Stegodon</em></a>). Curiosamente, el hobbit tenía una industria lítica muy avanzada, con herramientas comparables a las de <em>Homo sapiens</em>&#8230; con un cerebro de 300cc, que es más o menos el de un chimpancé.</p>
<p>Lo singular de estos hobbits es que según se habían datado los restos (fósiles e instrumentos de piedra) se indicaba que tenían unos 12.000 años, con lo cual su extinción habría ocurrido en una fecha posterior. Como ha habido humanos en Flores desde hace hace al menos 35.000 años (tal vez más) significaba que había habido una coexistencia, ya sea pacífica o en paralelo: una tribu oculta de homininos pigmeos viviendo a espaldas de sus parientes, como los Pitufos. Esto volvió relevantes ciertas leyendas antiguas sobre seres del bosque, como los <a href="http://www.phantomsandmonsters.com/2010/08/legendary-humanoids-ebu-gogo-flores.html"><strong>Ebu Gogo</strong></a>.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignright wp-image-7519 size-full" title="EbuGogo" src="http://www.elece.net/blog/wp-content/uploads/2016/05/EbuGogo.jpg" alt="EbuGogo" width="210" height="315" srcset="https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/05/EbuGogo.jpg 210w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/05/EbuGogo-100x150.jpg 100w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/05/EbuGogo-200x300.jpg 200w" sizes="auto, (max-width: 210px) 100vw, 210px" />Los <strong>Nage</strong> de Flores describen al Ebu Gogo (traducido:<em> Abuela Glotona</em>) como buenos caminantes y rápidos corredores de alrededor 1,5 m de alto. Según se dice tienen narices anchas y planas, caras anchas con bocas grandes y cuerpos peludos. Las hembras tienen «largos pechos colgantes». Se dice que murmuran en lo que parece ser su propio lenguaje y del mismo modo pueden repetir lo que se les dice como si fueran un loro. Fueron exterminados por los nativos hacia el siglo XVIII por su costumbre de robar comida y niños (estamos hablando, obviamente, de folklore).</p>
<p>Esto llevaría a pensar en la hipótesis más común de la criptozoología para explicar tradiciones o encuentros con seres antropomorfos: la remanencia de especies no humanas, casi siempre de aspecto simiesco (el <em>Orang Pendek</em> en Sumatra, el <em>Yeti</em> o <em>Mi-Go</em> del Himalaya, el <em>Sasquatch</em> de los bosques norteamericanos) que han sobrevivido, ocultas y de modo vestigial, durante miles de años después de que el conjunto de su especie se haya extinguido.</p>
<p>Pero una nueva lectura de los datos estratigráficos indica que hubo un error: capas más modernas se mezclaron con los restos confundiendo la datación. Como los restos eran demasiado preciosos para usarlos en una datación por radiocarbono, se usaron en su lugar tizones de hoguera que estaban al lado. Pero estos carbones (que sí tenían 11-000 años) eran mucho más modernos: ahora se estima que la edad del yacimiento de Liang Bua va entre los 100.000 y 60.000 años. El contacto con humanos que llegaran posteriormente -ya que los restos de Liang Bua pudieron ser muy anteriores a la extinción de los hobbits- queda, por lo tanto, en la duda.</p>
<p class="article-heading"><em><a href="http://www.nature.com/nature/journal/v532/n7599/full/nature17179.html">Revised stratigraphy and chronology for Homo floresiensis at Liang Bua in Indonesia</a>, </em>en<em> Nature</em></p>
<p class="article-heading" style="text-align: center;">[ms_google_map address=»Isla de Flores, Indonesia» type=»roadmap» overlay_color=»» infobox_background_color=»» infobox_text_color=»» infobox_content=»» icon=»» width=»50%» height=»300px» zoom=»6&#8243; scrollwheel=»yes» scale=»yes» zoom_pancontrol=»yes» popup=»yes» animation=»yes» class=»» id=»»][/ms_google_map]</p>
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		<title>La tumba del rey Arturo en Glastonbury</title>
		<link>https://www.elece.net/la-tumba-del-rey-arturo-glastonbury/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[ObiWan]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 29 Mar 2016 10:00:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[arqueología]]></category>
		<category><![CDATA[el cubito]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Las ruinas de la abadía de Glastonbury (Inglaterra) siempre han estado envueltas en la bruma de la leyenda y el misterio: establecida por José de Arimatea en el año 63 d.C., es uno de los lugares donde se ha buscado el Santo Grial, y acoge los restos del rey Arturo y la reina Ginebra en [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://www.elece.net/la-tumba-del-rey-arturo-glastonbury/">La tumba del rey Arturo en Glastonbury</a> se publicó primero en <a href="https://www.elece.net">elece.net</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://cdn3.elece.net/blog/wp-content/uploads/2016/03/glastonbury.jpg" rel="attachment wp-att-7409"><img loading="lazy" decoding="async" class="thickbox alignleft wp-image-7409 size-medium" title="Ruinas de Glastonbury" src="http://cdn3.elece.net/blog/wp-content/uploads/2016/03/glastonbury-300x186.jpg" alt="Ruinas de Glastonbury" width="300" height="186" srcset="https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/03/glastonbury-300x186.jpg 300w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/03/glastonbury-150x93.jpg 150w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/03/glastonbury-768x476.jpg 768w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/03/glastonbury.jpg 900w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a>Las ruinas de la abadía de <strong>Glastonbury</strong> (Inglaterra) siempre han estado envueltas en la bruma de la leyenda y el misterio: establecida por José de Arimatea en el año 63 d.C., es uno de los lugares donde se ha buscado el <strong>Santo Grial,</strong> y acoge los restos del rey Arturo y la reina Ginebra en una tumba de mármol negro. El monasterio se disolvió en 1539, bajo el reinado de <strong>Henry VIII</strong>. Y esto último es cierto.</p>
<p>La abadía de la orden benedictina realmente se fundó en el siglo VII, en territorio dominado por los sajones, y fue creciendo en los tres siglos posteriores; hacia <strong>1066</strong>, con la conquista normanda, el complejo monacal rivalizaba en poder y fama con pocas abadías de Inglaterra, por ejemplo <strong>Westminster</strong>, y los monjes se dedicaban a falsificar registros para validar la antigüedad y fama del sitio.</p>
<p>En <strong>1184</strong> un terrible incendio arrasó la abadía y pronto las visitas al sitio cayeron en picado. En un entorno socioeconómico que vive de la peregrinación (lo más parecido al turismo cultural que había en aquella época) esto era desastroso, así que los monjes rápidamente iniciaron las tareas de reconstrucción. Seis años más tarde, descubrieron un enterramiento cerca de la capilla antigua con una losa y una cruz de plomo en la que se leía <i><span lang="la" xml:lang="la">Hic jacet sepultus inclitus rex Arthurus in insula Avalonia: </span></i><span lang="la" xml:lang="la">Aquí yace el afamado rey Arturo en la isla de Avalon. Debajo había un tronco de roble ahuecado con dos esqueletos: uno, de casi dos metros y con una herida en el cráneo; el otro femenino.</span><br />
<span id="more-7406"></span></p>
<p><a href="http://cdn3.elece.net/blog/wp-content/uploads/2016/03/cartel-glastonbury.jpg" rel="attachment wp-att-7408"><img loading="lazy" decoding="async" class="thickbox alignright wp-image-7408 size-thumbnail" title="Cartel conmemorativo de la tumba de Arturo" src="http://cdn3.elece.net/blog/wp-content/uploads/2016/03/cartel-glastonbury-150x125.jpg" alt="Cartel conmemorativo de la tumba de Arturo" width="150" height="125" srcset="https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/03/cartel-glastonbury-150x125.jpg 150w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/03/cartel-glastonbury-300x250.jpg 300w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/03/cartel-glastonbury.jpg 600w" sizes="auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px" /></a>Según la leyenda, cuando <strong>Arturo</strong> lucha con su hijo Mordred (y pierde) es llevado agonizante a una barca por unas misteriosas mujeres que se lo llevarán a la isla de Avalon, una especie de paraíso mítico. El mito artúrico era de gran importancia para la identidad inglesa, y por ello se notifica al rey Henry II. Resulta que por aquellos años se había puesto de moda la <i><a title="Historia Regum Britanniae" href="https://es.wikipedia.org/wiki/Historia_Regum_Britanniae">Historia Regum Britanniae</a> </i>de <strong>Godfrey de Monmouth</strong>, un monje galés que algo antes había escrito las <i>Prophetiae Merlini</i>. En esta especie de saga, Godofredo populariza y unifica el mito artúrico más o menos como lo conocemos ahora, mago Merlín incluido. Supuesta traducción de un manuscrito galés antiguo (este truco era similar a las películas de falso documental tan de moda ahora) el relato fue un bombazo y estaba en boca de todos. Descubrir la tumba de Arturo era como si ahora apareciera la mano con el sable de <strong>Luke Skywalker.</strong></p>
<p><a href="http://cdn3.elece.net/blog/wp-content/uploads/2016/03/Glastonbury-George-Arnald.jpg" rel="attachment wp-att-7407"><img loading="lazy" decoding="async" class="thickbox alignleft wp-image-7407 size-medium" title="Glastonbury, pintura de George Arnald" src="http://cdn3.elece.net/blog/wp-content/uploads/2016/03/Glastonbury-George-Arnald-300x232.jpg" alt="Glastonbury, pintura de George Arnald" width="300" height="232" srcset="https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/03/Glastonbury-George-Arnald-300x232.jpg 300w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/03/Glastonbury-George-Arnald-150x116.jpg 150w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/03/Glastonbury-George-Arnald.jpg 600w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a>La fama del sitio se dispara de nuevo, aunque ya en aquellos tiempos muchos dudaban de la veracidad del cuento. En 1278, con las obras terminadas, se traslada la tumba al altar principal en una ceremonia a la que asisten el rey Edward I y señora. Glastonbury seguiría siendo el mayor y más rico complejo monacal después de Westminster hasta la <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Dissolution_of_the_Monasteries" target="_blank">Disolución de los Monasterios</a> en 1536, en que <strong>Henry VIII</strong> desalojó y expropió a los monjes (no solo de Glastonbury, sino de Inglaterra). Todo el monasterio fue desmantelado, incluido el abad, en cinco trozos que quedaron expuestos como advertencia. <em>Poof!</em> Menos mal que las posesiones materiales carecían de importancia para estos sacerdotes. Para el siglo XVIII, el monasterio era ya una ruina.</p>
<p>Un  estudio moderno por parte de la <strong>Universidad de Reading</strong> dirigido por la profesora Roberta Gilchrist -que coteja excavaciones arqueológicas a lo largo de todo el siglo pasado y lo compara con modernos análisis cronológicos de los materiales descubiertos- confirman que la abadía (y la importante fábrica de vidrio que en principio le dio fama) se remontan efectivamente al 700 d.C. Si José de Arimatea pasó por aquí, no hizo nada duradero. Y de la tumba del mítico rey, obviamente, no queda ninguna prueba tangible: ni la losa, ni el tronco, ni los esqueletos, ya que el altar de mármol negro fue robado o desmantelado en 1539. Lo que sí resulta interesante es que las técnicas de marketing viral no son cosa de hoy, sino que hace mil años ya había espabilados que le daban vueltas al tema.</p>
<p><a href="http://archaeology.org/issues/208-1603/trenches/4172-trenches-england-glastonbury-abbey" target="_blank"><em>Legends of Glastonbury Abbey</em></a>, en <em>Archaeology<br />
</em></p>
<p><a href="https://www.reading.ac.uk/archaeology/research/Projects/arch-RG-Glastonbury.aspx" target="_blank"><em>The Glastonbury Abbey Archaeological Archive Project</em></a>, en la web de la Universidad de Reading</p>
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		<title>La misteriosa desaparición del Conestoga, resuelta</title>
		<link>https://www.elece.net/la-misteriosa-desaparicion-del-conestoga-resuelta/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[ObiWan]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 28 Mar 2016 08:56:49 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[el cubito]]></category>
		<category><![CDATA[enigmas]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El 25 de marzo de 1921, el USS Conestoga -un dragaminas de la flota americana recalificado como remolcador después de la guerra mundial- partió de Mare Island (California, USA) en dirección a su nuevo destino en Tutuila, en la Samoa americana. Nunca más se supo de él. El barco había estado sirviendo en Norfolk Harbor, Virginia [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://cdn3.elece.net/blog/wp-content/uploads/2016/03/conestoga.jpg" rel="attachment wp-att-7402"><img loading="lazy" decoding="async" class="thickbox alignleft wp-image-7402 size-medium" title="El USS Conestoga, en una foto de la época" src="http://cdn3.elece.net/blog/wp-content/uploads/2016/03/conestoga-300x176.jpg" alt="Conestoga" width="300" height="176" srcset="https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/03/conestoga-300x176.jpg 300w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/03/conestoga-150x88.jpg 150w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/03/conestoga-768x451.jpg 768w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/03/conestoga.jpg 800w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a>El 25 de marzo de 1921, el <strong>USS <em>Conestoga</em></strong> -un dragaminas de la flota americana recalificado como remolcador después de la guerra mundial- partió de <strong>Mare Island (California, USA)</strong> en dirección a su nuevo destino en Tutuila, en la Samoa americana. Nunca más se supo de él.</p>
<p>El barco había estado sirviendo en Norfolk Harbor, Virginia (EEUU) pero se le asignó un «ascenso» a nave-estación oceánica, para lo que tuvo que ser remodelado. En Mare Island se hicieron los últimos ajustes, con lo cual el navío estaba en perfectas condiciones de navegación. Con una tripulación de 56 hombres a bordo, remolcando una carga de carbón y 52 metros de eslora, la desaparición no era para tomarla a la ligera. Recordemos que en 1921 estaba muy cerca la paranoia de los <em>u-boot</em> alemanes y su mala costumbre de hundir barcos. El <em>Cyclops</em>, un barco de aprovisionamiento de la Marina, había desaparecido de la misma forma extraña en 1918, y la Marina americana estaba muy presionada por estos fracasos y por el advenimiento de cierta competencia por parte del Servicio Aéreo, que a su tiempo se convertiría en la Fuerza Aérea.</p>
<p><a href="http://cdn3.elece.net/blog/wp-content/uploads/2016/03/hidroavion.jpg" rel="attachment wp-att-7403"><img loading="lazy" decoding="async" class="thickbox alignright wp-image-7403 size-medium" title="Un primitivo hidroavión usado en la búsqueda" src="http://cdn3.elece.net/blog/wp-content/uploads/2016/03/hidroavion-300x200.jpg" alt="Hidroavión de búsqueda" width="300" height="200" srcset="https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/03/hidroavion-300x200.jpg 300w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/03/hidroavion-150x100.jpg 150w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/03/hidroavion.jpg 447w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a>La desaparición en sí no se descubrió hasta un mes más tarde, cuando el barco -que tenía que llegar a <strong>Pearl Harbor</strong> para su incorporación- no dio señales de vida. La precipitada búsqueda por mar y aire alrededor del Pacífico hawaiano y la costa de México implicó sesenta barcos y docenas de aviones cubriendo más de 750.000 km<sup>2</sup>, y fue uno de los mayores esfuerzos de rastreo hasta la época; pero no hubo resultados. Extrañamente, ni la desaparición de la nave ni la búsqueda posterior aparecen destacados en los anales de la Marina o la Fuerza Aérea; posiblemente el bochornoso evento no deseaba ser recordado. Los registros de navegación del barco estaban bastante liados: fechas, carga, destino, no coincidían.<span id="more-7400"></span></p>
<p>Semanas más tarde, se encontró un bote salvavidas en mal estado con la letra «C» flotando cerca de la costa mexicana. Tenía mal aspecto, como si se hubiera arrancado de sus anclajes más que si lo hubieran arriado. No quedó claro si había pertenecido al <em>Conestoga</em>, aunque en junio de ese año el mercante <em>SS Floridian</em> informó haber avistado un casco de similares características a las del remolcador en un trayecto desde el canal de Panamá a San Francisco. Esas fueron todas las pistas, y como hemos comentado antes, la Marina parecía decidida a dar carpetazo discretamente al asunto.</p>
<p><a href="http://cdn3.elece.net/blog/wp-content/uploads/2016/03/pecio-conestoga.jpg" rel="attachment wp-att-7404"><img loading="lazy" decoding="async" class="thickbox alignleft wp-image-7404 size-medium" title="El pecio del Conestoga" src="http://cdn3.elece.net/blog/wp-content/uploads/2016/03/pecio-conestoga-300x168.jpg" alt="El pecio del Conestoga" width="300" height="168" srcset="https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/03/pecio-conestoga-300x168.jpg 300w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/03/pecio-conestoga-150x84.jpg 150w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/03/pecio-conestoga-768x431.jpg 768w, https://www.elece.net/wp-content/uploads/2016/03/pecio-conestoga.jpg 800w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a>Hace siete años, la oficina de vigilancia costera de la NOAA descubrió unos restos sin identificar a 57 metros de profundidad cerca de<strong> Farallon Islands</strong>, en San Francisco. En 2014 se pudo identificar el navío; ahora parece claro que el <em>Conestoga</em> nunca llegó a salir al Pacífico. Una tormenta con vientos de hasta 60 km/h puso en dificultades al barco, que tal vez tuviera una vía de agua (y no está claro si aún remolcaba la barcaza de carbón, lo que hubiera sido un lastre adicional). Intentaron bordear la isla, pero no pudo ser.</p>
<p>Los marineros hablaban de su nuevo destino como un «<em>paraíso en las Islas del Sur</em>«. Lamentablemente, <strong>Pago Pago</strong> -en la base de Samoa- tiene un índice de precipitaciones exagerado y es bastante deprimente, como describe Somerset Maugham en su relato <em>Rain</em>. Es irónico que el relato se publicara en abril del &#8217;21, justo cuando el navío había desaparecido; los marineros tal vez encontraran el paraíso, pero no en Samoa. Actualmente el pecio descansa bajo la protección de las leyes militares, que impiden perturbar los restos de vehículos hundidos en aguas americanas.</p>
<p><a href="http://sanctuaries.noaa.gov/news/press/conestoga/" target="_blank">Ficha del <em>USS Conestoga</em> (AT 54) en los santuarios marinos del NOAA </a></p>
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="3QMXsTC1SO"><p><a href="https://listverse.com/2015/02/16/10-ships-that-simply-vanished-without-a-trace/">10 Ships That Simply Vanished Without A Trace</a></p></blockquote>
<p><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted"  title="&#8220;10 Ships That Simply Vanished Without A Trace&#8221; &#8212; Listverse" src="https://listverse.com/2015/02/16/10-ships-that-simply-vanished-without-a-trace/embed/#?secret=3QMXsTC1SO" data-secret="3QMXsTC1SO" width="600" height="338" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe></p>
<p>La entrada <a href="https://www.elece.net/la-misteriosa-desaparicion-del-conestoga-resuelta/">La misteriosa desaparición del Conestoga, resuelta</a> se publicó primero en <a href="https://www.elece.net">elece.net</a>.</p>
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