Mis vehículos: Los DC-3 del TAMU

DC-3 en VichaderoLo siento, otra de nostalgias. Esta vez no es un coche lo que sale, sino un avión. Más o menos de la misma época que la Lechuga, ciertamente: los DC3 Skytrain aparecieron en los cielos en 1935 y fueron una revolución en el transporte aéreo. De hecho, el aspecto de los aviones actuales es prácticamente el mismo, nada que ver con los mamotretos anteriores.

El TAMU era parte de la Fuerza Aérea Uruguaya y se dedicaba al transporte aéreo interno. Al principio los vuelos eran gratis, pero ya no sé cómo se lo montaban mis padres. El caso es que íbamos de paseo a Rivera, en la frontera con Brasil, en estos aviones de hélice recuerdo de otros tiempos. Eran naves compradas directamente a los americanos, no residuos de guerra; aún así, se notaba que eran aparatos modulares, con sus asientos atornillados a lo largo de un fuselaje funcional bastante… militar. Volaban muy bajo -ya no sé si por seguridad o porque la carga era excesiva para los vetustos pero potentes motores radiales Pratt & Whitney. Una vez hicimos un aterrizaje de emergencia en un sitio llamado Vichadero donde sólo había una pista y un prado lleno de maleza; se sacudían de lo lindo en el aire, pero era divertido. Claro que también hubo algunos accidentes fatales dos de los cuales tuvieron como protagonista a un Skytrain.

Mientras que el Equipo A y McGyver pasan la mitad de sus aventuras a borde de este modelo de avión -sobre todo cuando son transportados a Sudamérica para combatir algún cártel de la droga o algo así- yo me dedicaba a tareas más trascendentes: fue en un DC-3 donde abandoné definitivamente el biberón y el chupete (en ambos casos me dijeron que se había echado a perder y habían tenido que tirarlo por la borda, con lo que no me quedaba más remedio que aguantarme).

En 1971 la TAMU sustituyó los DC-3 cambiándolos por C-47 Dakota (estos sí eran versiones totalmente militares del otro; y desde 1973 TAMU estuvo efectivamente intervenida por las Fuerzas Armadas) y en 1988 dieron de baja definitivamente a éstos. Aun así, quedan muchos DC-3 volando en todo el globo, siendo el avión de mayor éxito del siglo XX – un dinosaurio de los cielos!

3 comentarios

  1. Que suertudo…!!!

    Yo tuve que esperar hasta los 20 años para mi primer viaje en avión… 🙂

    Desde luego este tipo de recuerdos no tienen precio… 🙂

  2. Sí, son recuerdos algo difusos que ahora resultan increíbles, porque se refieren a cosas mucho más viejas que mi generación. Pero debe haber por ahí en alguna caja una foto mía en el timón de cola de ese avión, hecha por mamá… voy a ver si la encuentro.

  3. Yo recuerdo con especial cariño cuando subíamos de Almería a Madrid de vacaciones cuando era pequeño…

    Subíamos en una Seat Terra 2 adultos y 3 niños (aunque yo nunca he abultado como un niño normal xDD) y a mi me parecía una aventura… Kilómetros y kilómetros de carretera, con parada para el yantar en las típicas zonas de descanso en cualquier carretera desconocida para mí, paisajes distintos y como colofón, la gran ciudad…

    Esos recuerdos de infancia valen su peso en oro neno… 🙂

Los comentarios están cerrados.