
Hace poco he estado en el IKEA comprando cositas. Es difícil entrar y no salir con algo… y encima iba con hambre, pero no sé por qué la gente critica las albóndigas suecas. Están ricas.
Dicen los expertos en Feng Shui (ese arte milenario de amueblar y disponer la casa de forma que incremente el flujo de la Fuerza) que la renovación es necesaria para movilizar las corrientes del Chi o algo por el estilo. Tirar las cosas viejas e inútiles, es una forma de eliminar anclajes con el pasado que nos están frenando y haciendo caer en el Reverso Tenebroso.
Toda esta palabrería new-age tiene razón: al quitar los asquerosos muebles y poner los nuevos, limpísimos, y sobrios diseños suecos -y de paso cambiar la ropa de cama- realmente se notaba en casa una cosa telúrica, una energía positiva, y desde luego la cama estaba fresquita. La gata se acostó inmediatamente sobre el edredón nuevo, y ¿quién es más perceptivo a las energías místicas que un gato? De paso, me lo llenó de pelos.
La sabidurida no es sólo oriental, claro. Los antiguos mayas al llegar el fin de año celebraban el Uinal Pop: renovaban todas las cosas de casa (platos, vasos, taburetes, ropa, mantillas) barrían la casa y las cosas viejas eran rotas y eliminadas, para gran regocijo de los arqueólogos y fabricantes de vajilla. Esta costumbre la comparten con los habitantes de Roma y Nápoles.
Los japoneses llamaban antiguamente a Diciembre Shiwasu (literalmente, «el mes en que los monjes budistas andan ocupados«) porque existe la costumbre del susuharai, limpiar de polvo y telarañas los santuarios antes de Año Nuevo. En Dinamarca, en el Godt Nytår (Año Nuevo) tiran los platos viejos ante las casas de sus amigos. Se supone que el número de buenos amigos que uno tenga será proporcional al montón de platos rotos que encuentre en su puerta, aunque la multa del Ayuntamiento es cosa tuya.
No hace falta recurrir a una Fuerza mística que-lo-controla-todo para darse cuenta de lo beneficioso que es arreglar un poco la covacha de vez en cuando: de hecho, la mayor parte de los consejos del Feng Shui tienen un fondo práctico (orientación de la luz, disposición de las ventanas y puertas, forma de la habitación, las formas del Tigre y Dragón a espaldas de la casa) y el resto es un condimento estético obviable. No atraerás beneficios económicos poniendo un acuario cerca de la entrada -¿Alguien se ha fijado en los restaurantes chinos?- pero hace bonito. Así que vamos, a renovar la casa, que hay que reactivar la economía. Y amigos, si vais a tirar algo que sirva, a la puerta de mi casa por favor. Incluidas almóndigas del día anterior.



