Arqueología personal

Recientemente he podido visitar mi antigua casa, donde no había estado hace 23 años: esto se prestaba a interesantes experimentos. He recuperado la primera fotografía que hice en mi vida, robando la Kodak Instamatic de mis padres y retratando (cómo no!) a la gata Negra en la parra de casa. Esto es de 1976.

La imagen de la derecha es de septiembre, con una Olympus E510. Treinta y dos años han pasado. A veces fantaseo con la cara que pondría Luisito si se le apareciera este tipo y le insinuara las maravillas y portentos que habían de venir.

Un comentario

  1. Yo de mi primera casa me fui muy pequeño, así que no guardo muchos recuerdos… Respecto a lo del viaje en el tiempo… Creo que todos hemos pensado en algo así alguna vez… 🙂

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