
Hace cuatro años se descubrió una nueva especie de homínido, Australopithecus sediba, del Plioceno medio de Sudáfrica. Esta especie fue considerada por sus descubridores como una etapa transicional entre el A. africanus, más primitivo, y el Homo habilis; posición que ha sido discutida con distintos argumentos. Ahora se añade otro curioso asunto que parece distanciarlo más de nuestra rama Homo: la dieta.
Un análisis de restos de fibras bien conservados entre las muelas de los fósiles de A. sediba, analizados con láser, más análisis del propio esmalte, han llegado a la conclusión de que estos homínidos comían cortezas de tronco, arbustos, madera y lo que fuera. Vamos, que en aquella época «traer unas cortezas para picar» era literal. Lo cual encaja con una nueva visión del hábitat de estos seres, boscoso y menos de sabana como el que aparece en la reconstrucción. La dieta Homo es más de fruta y carne, pero el sediba comía al estilo de los chimpancés.
The diet of Australopithecus sediba, en Nature.
Visto en io9.



