Un curioso complemento de la nota de ayer sobre el pene de las Ratites: resulta que hay un estudio de hace un par de años (Courtship behaviour of ostriches (Struthio camelus) towards humans under farming conditions in Britain, Bubier NE, Paxton CG, Bowers P, Deeming DC – Green College Centre for Environmental Policy and Understanding, Oxford, England – por el cual se llevaron un premio IgNobel) sobre el comportamiento de avestruces en granjas en el Reino Unido, donde se crían como ganado. Todo surge de la constatación por parte de los granjeros de que los avestruces macho presentan comportamientos de cortejo cuando aparecen personas. ¿Es posible que el avestruz, acostumbrado a ver humanos, empiece a ver a esta especie como deseable para el apareamiento?
Pues sí. El 70% de las aves expuestas a la visión de humanos (no se especifica si desnudos o no, pero para un avestruz seguramente un inglés en pantalón corto sea algo parecido a un avestruz desnudo) se veían rápidamente, eh, estimulados. De hecho la respuesta negativa vino de un macho importado de África y nacido en libertad, lo cual parece indicar que la fase de crecimiento en un entorno con humanos es lo que provoca esa identificación. Un poco al estilo de las improntas de Lorenz con los patos (por suerte a Lorenz los patos lo tomaron por una madre y no una pareja, porque lo hubieran violado).
Así que cuidado al visitar granjas de avestruces.
Visto en Neurotic Physiology.



